La presidenta del Patronato de Enfermos de Lepra informó sobre las actividades que desarrollan y acerca de la situación actual de la enfermedad.
La institución, cuya sede encuentra ubicada en la calle Quintana 1280, del barrio Alberdi, abre sus puertas gratuitamente a la comunidad los lunes, miércoles y viernes, de 8 a 11.
La presidenta de la entidad, Dra. Silvia Abalovich habló son Nuevo Diario sobre las actividades que llevan adelante con mucho esfuerzo y pocos recursos.
“En el lugar hay un médico asignado, auxiliares de enfermería y una persona encargada de la administración. Funciona no solamente con la atención de enfermos leprosos, sino que los estatutos permiten la atención de enfermedades de la piel. Debido al incremento de casos por enfermedades de la piel, la organización se encuentra gestionando la incorporación de otro médico”, informó la doctora.
En este sentido, la Dra. Abalovich aseguró que la lepra es una enfermedad que tiene cura, con la debida administración de los remedios correspondientes y un tratamiento temprano.
“La lepra es una enfermedad muy contagiosa y la zona donde más leprosos hay es en el límite con Chaco, donde el clima es cálido, como en Misiones, Chaco, Corrientes y Santa Fe, las provincias donde más enfermos hay. Las campañas que se han hecho, sin embargo, lograron que las personas se pongan en contacto con la información necesaria para su prevención, por lo que en los últimos años se registró una merma importante de enfermos”, exclamó.
Además, Abalovich explicó que la enfermedad “tiene una particularidad, que tarda alrededor de 5 años en manifestarse, en mostrar los primeros síntomas. Con lo cual, la persona se encuentra contagiada, pero puede no tener manifestaciones. Por ello hay que tener mucho cuidado”, señaló.
Por otro lado, la doctora aseguró que la principal dificultad que rodea a la enfermedad, trata de la condena social a la que se encuentra sometida, provocando un silencio a su alrededor que potencia la ignorancia de la gente al respecto.
“Es una enfermedad que ha sido severamente castigada socialmente, se ha producido un silencio a su alrededor. El enfermo de lepra no quiere ser excluido de la sociedad. Por suerte, hoy al leproso se lo incorpora y se lo trata en sociedad. Se puede vivir con un leproso, mientras se tomen las medidas de prevención básicas”, detalló.
En último término, la presidenta de la entidad dijo que por suerte el Estado se hace cargo de la medicación.
“El sistema es el siguiente: el leproso tiene que identificarse, simplemente con una ficha y un número que se le asigna desde el Estado. Con esas dos cosas, se puede gestionar directamente con el laboratorio para la obtención de las dosis correspondientes para la cura. No es un remedio que esté a la venta en las farmacias, sino que lo suministra el Estado”, terminó.
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