Condena de 23 años para Vergez

Vergez, oriundo de Victorica, fue hallado culpable de los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada e imposición de tormentos agravados, cometidos en 1977, en perjuicio de tres víctimas.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 5 de la ciudad de Buenos Aires condenó ayer a 23 años de prisión al pampeano Héctor Vergez en el marco de en un juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército.

El ex agente del Batallón 601 de inteligencia militar fue condenado por el secuestro y desaparición del abogado Julio Gallego Soto y del entonces funcionario del Ministerio de Economía, Julio Casariego de Bel, así como también del responsable de inteligencia del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Javier Coccoz (su esposa fue secuestrada pero sobrevivió).

En el caso del funcionario Casariego de Bel, éste se oponía a una maniobra del ministro de Economía de la última dictadura cívico-militar, José Alfredo Martínez de Hoz, para beneficiar a los dueños de la ex compañía de electricidad Italo.

Vergez, oriundo de Victorica, fue hallado culpable de los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada e imposición de tormentos agravados, cometidos en 1977, en perjuicio de tres víctimas. Paralelamente, enfrenta desde este mes un juicio por delitos cometidos en el centro de detención La Perla, en Córdoba.

Los fiscales Gabriela Sosti y Alejandro Alagia habían pedido la pena de 30 años de prisión por considerarlo coautor del delito de genocidio por su participación en los secuestros y tormentos. Por su parte, las querellas de la familia Coccoz Zamponi, de Casariego de Bel y la Secretaría de Derechos Humanos habían requerido penas de entre 21 y 25 años de prisión.

Vergez, de 69 años, está preso en el penal de Marcos Paz y recibió ayer su primer condena por delitos durante la represión ilegal que se desató entre el '76 y el 83.,

Autodenominado "Rodolfo", "Vargas" y "Gastón", el pampeano fue un feroz represor que estuvo como jefe del Comando Libertadores de América, una organización paramilitar que actuó en la provincia de Córdoba en forma similar a la Triple A y estaría vinculado al asesinato del militante montonero Marcos Osatinsky. Tenía el cargo de jefe del Batallón de Inteligencia 601 y fue acusado por ex detenidos-desaparecidos que estuvieron en el centro de detención denominado "La Perla" de haber participado en torturas y asesinatos.

Botín de guerra.

Ex detenidos del campo La Perla aseguran que Vergés se manifestaba peronista, participaba personalmente al frente de todos los operativos y se jactaba de haber intervenido en el asesinato de la familia Pujadas y de los estudiantes bolivianos. Aseguran que el militar no solamente era un feroz torturador sino que además, invocando un derecho al "botín de guerra" se apropiaba y enajenaba bienes que le sacaba a sus víctimas, por lo que así fue que acumuló un capital en tiempo récord.

Llegó a Córdoba a fines del '75 y permaneció en La Perla hasta junio del año siguiente, cuando es trasladado a Buenos Aires. Fue ascendido a mayor y fue dado de baja dos años más tarde. Según Página/12 se convirtió, años después, en el "emisario" de la Secretaría de Inteligencia que ofreció un millón de dólares a Carlos Telleldín, que estaba detenido, para que "desviara" la atención en la causa por el Atentado a la AMIA.

Hermano.

Edgardo Vergez, hermano del represor, es el actual titular de la Asociación de Productores del Oeste Pampeano. Durante el gobierno de Néstor Kirchner, al pronunciar su discurso en la Fiesta de la Ganadería, afirmó que "en otros tiempos el campo estaba mejor". Emanuel Echeveste, joven miembro de la agrupación kirchnerista "La Güemes", le salió al cruce y sugirió que probablemente recordaba con nostalgia las épocas en que su hermano mataba, torturaba y desaparecía personas.

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