Condena del Papa al fundador de los Legionarios de Cristo

El caso más difícil para el Papa Joseph Ratzinger de los escándalos por abusos sexuales en la Iglesia, culminó ayer con una formal declaración de la Santa Sede que consideró al fundador de la orden de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel, autor de "auténticos delitos que manifiestan una vida carente de escrúpulos y de genuino sentimiento religioso".
Es la primera vez en los tiempos modernos que el carismático líder de una de las órdenes más importantes de la Iglesia es imputado por el mismo Papa por haber cometido comportamientos "gravísimos y objetivamente inmorales".

Benedicto XVI y el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, se reunieron el viernes y ayer con los cinco obispos que el Papa nombró en marzo del año pasado como Visitadores Apostólicos para que investigaran a fondo la situación de la orden. El Papa dispuso nombrar un delegado pontificio y una comisión que estudiará las constituciones de la Orden, con lo que el pontífice asume el control absoluto para la renovación de los Legionarios de Cristo.

Los cinco obispos inspeccionaron 120 sedes de la orden, presente en 22 países (entre ellos la Argentina). Fundada en 1941 en México, la orden de los Legionarios de Cristo, de talante conservador y con un nutrido ejército de contribuyentes millonarios, entre ellos el mexicano Carlos Slim, considerado el hombre más rico del mundo, fue sacudida por las primeras denuncias de abusos sexuales cometidos por su líder, el padre Maciel.

Maciel, quién también era adicto al "Demerol" y a otras drogas, fue acusado de violar a seminaristas y menores pero siempre logró zafar gracias a un consolidado sistema de protecciones. Su mayor encubridor fue el Papa Juan Pablo II, que lo defendió de las denuncias en su contra. En mayo de 2006, Benedicto XVI prohibió toda actividad religiosa y pública a Maciel, quién murió el 30 de enero 2008 en EEUU, a los 87 años. La Orden pidió perdón por los "actos reprensibles" de su fundador, a quien le descubrieron dos familias secretas con tres hijos, una en España y la otra en México. Sus dos hijos varones mexicanos afirmaron además que el padre Maciel los había violado cuando eran chicos.

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