Concretaron la segunda jornada de “Vincularte” en el CDC José Hernández

La actividad se enmarca en la campaña, denominada “Amada, No Agredida” que lleva a cabo la Dirección de Asistencia a la Mujer y de Educación del Municipio. Estos espacios tienen como objetivo charlar sobre violencia de género y hacia los menores y luego expresarlo a través del arte. Los resultados son positivos.

Las direcciones de Asistencia a la Mujer y la Familia y la de Educación, ambas dependientes de la Secretaría de Salud y Acción Social, desarrollaron ayer una actividad de concientización y sensibilización con los niños que asisten al Centro de Desarrollo Comunitario (CDC) del barrio José Hernández, liderado por Domingo Ribero, en el marco de la segunda jornada de “Vincularte”, actividad que pertenece a la campaña contra la violencia denominada “Amada, No Agredida”.

La primera jornada “Vincularte” se desarrolló en abril en el CDC del barrio San José.

Estos espacios se llevan a cabo con el objetivo de charlar sobre violencia de género y hacia los menores, donde los más chicos, que asisten a los centros, charlan sobre el tema, debaten, desnaturalizan determinadas conductas, y se expresan a través del arte.

En este segundo encuentro, la directora de Asistencia a la Mujer y la Familia, Romina Yaryura organizó la actividad en forma conjunta con la directora de Educación, Roxana Villafañe, acompañadas por representantes de la Iglesia Cristiana y promotores de género.

Conferencia

En rueda de prensa, Villafañe comentó acerca de la actividad: “Los chicos van a charlar y a realizar actividades a través del juego sobre la temática de la violencia hacia los otros, concientizando y acercándonos a la comunidad a través de la mirada del niño. Esto se va a unir con un trabajo que luego vamos a realizar con los estudiantes de la Escuela Nº 5 donde propondremos un concurso de cuentos con los chicos de 6º grado, siempre referido a esta temática, desde la mirada de ellos, para que puedan expresarse, manifestarse a través de la expresión escrita y también desde el dibujo y la ilustración porque también van a poder ilustrar sus cuentos”.

Concurso de cuentos

Haciendo hincapié en este concurso de cuentos, explicó: “Con Romina Yaryura vamos a charlar con los chicos de la escuela del barrio y las docentes para proponerles esta actividad, llevarles las bases, conocer cuál es la mirada de ellos y su experiencia”.

Con relación a la evaluación del concurso, la licenciada aseguró: “La vamos a realizar en conjunto con Romina y tendremos en cuenta la sensibilidad, el acercamiento al tema, el compromiso que hubo desde la familia. Los chicos contarán con la ayuda que necesiten en cuanto a la narración, lo que tenga que ver más con lo formal. El ganador tendrá un reconocimiento junto con la escuela.

“Queremos abrir puentes de comunicación entre las direcciones que pertenecemos a la Municipalidad y las instituciones, las personas, los ciudadanos”, precisó Villafañe con relación al objetivo que se persigue.

Escuela Nº 18

“La semana pasada estuvimos juntas con Romina en la Escuela Nº 18, donde tratamos sobre la violencia en el noviazgo, trabajamos con chicos de secundaria. Ellos, desde su lugar, estuvieron expresando sus vivencias, lo que podían, porque es un tema difícil de tratar así que Romina les propuso actividades que permitían abrir el espacio de comunicación. La idea que tenemos las referentes de ambas áreas municipales es continuar y mantener estos espacios de comunicación en los lugares que tenemos más emergencia o necesidad”.

Actividad en el CDC

La psicóloga y pastora, Stella Luna Orlenko, fue la encargada de charlar con los niños que asisten al CDC, al respecto manifestó: “Pertenezco a una comunidad cristiana y estamos trabajando en conjunto porque nos dimos cuenta de las necesidades que hay en la sociedad. El tema de la violencia en nuestra sociedad es cada vez más visible. Compañeros nuestros han hecho encuestas en un relevamiento de campo, impulsados por Romina Yaryura, nos comprometimos a trabajar en la medida en que podamos. Sabemos que tenemos la facilidad de llegar y estar en los lugares en que se vivencian necesidades de todo tipo, en zonas muy vulnerables.

“El trato es casi confidencial, porque no siempre los niños que reciben algún tipo de maltrato, sea de orden físico como psíquico, tienen la posibilidad de poder decirlo con palabras. Un niño que sufre muchas veces no lo expresa. Algunas personas pueden detectar alguna situación de violencia, pero es difícil poder captarla en los niños. Trabajamos de forma interdisciplinaria, nos asesoramos muy bien, nos formamos y en este momento nos damos cuenta de la necesidad que muchos tienen de ser orientados, asesorados, porque todos sabemos qué hacer, pero en el momento tan shockeante el impacto es distinto. Entendemos como Iglesia que tenemos que tender la mano y ayudar al prójimo”.

Explicando la metodología de trabajo con los niños, refirió: “Lo hacemos a través del juego, de lo lúdico, porque un niño puede poner palabras a través de un dibujo, el arte expresa mucho de lo que ellos sienten o vivencian”.

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