Cruces a la espera de la convocatoria a un nuevo cacerolazo. Bordet llamó a no ceder ante "los gorilas que vienen por los aciertos del gobierno". Desde la UCR lo responsablizan por "cualquier incidente" que se produzca.
Desde el gobierno emparentaron la protesta con sectores conservadores y de las clases altas. El propio gobernador entrerriano, Sergio Urribarri sostuvo que “fue una marcha de los sectores minoritarios que históricamente se han opuesto a las políticas de inclusión social, de defensa del trabajo, de producción nacional”.
En definitiva, paso el 13S y la convocatoria volvió a repetirse para el 8 de noviembre, el 8N en que los organizadores buscan ampliar el espectro de la manifestación e incluir a un arco más basto de opositores. Sin embargo, el oficialismo entrerriano parece estar atento a esa fecha. Así lo demostró el intendente de Concordia, Gustavo Bordet, quien durante el acto homenaje hacia el ex Presidente Kirchner, consideró que “no hay que ceder un tranco de pollo a los gorilas que vienen por los aciertos del gobierno. La verdad no está del lado de los caceroleros, por eso debemos reafirmar que la plaza es de la militancia”.
Asimismo, el presidente municipal aseveró que “el 8 de noviembre no le vamos a regalar nada a los gorilas, la plaza es nuestra”. Y agregó que “confrontarán con quienes quieren voltear al gobierno”.
Retruque radical
Ante el posicionamiento de Bordet, el Comité Departamental de la Unión Cívica Radical de Concordia hizo publico su “rechazo hacia esas manifestaciones” y hablaron de “la intolerancia del partido gobernante”. En ese sentido, advirtieron que trata de una “arenga de barricada”. A su vez, los radicales afirmaron que el intendente “intenta generar temor en posibles concurrentes”, por lo cual, la UCR “responsabiliza al intendente Bordet de cualquier incidente que se pueda producir el 8 de noviembre en la Plaza”.


Comentá la nota