Remarcó que se trata de un “indicio”, más que una definición anticipada.
Niccolai señaló que “siempre la participación del afiliado es importante y, en un porcentaje considerable, decidió la conducción partidaria”.
“Hemos vivido en la interna del partido diversas situaciones en cuanto al nivel de participación y a la elección que, a veces para autoridades partidarias, se va en un sentido y luego se definen cuestiones partidarias en otro”, explicó.
Recalcó Niccolai la necesidad de que “el partido radical se vaya posicionando como una alternativa de cara a la sociedad, construyendo espacios de poder. Nosotros lo hacemos desde el radicalismo santiagueño y es importante que en cada provincia pase lo mismo”.
Niccolai prefirió “no hacer lecturas sobre las presidenciales de 2011, fue una elección provincial”, y sobre el resultado dijo que “era muy previsible. Lo que estaba en discusión era el nivel de participación, que iba a depender el porcentaje que Alfonsín iba a sacar, pero todo hacía presumir que iba a tener una victoria”.
Sobre la figura de Ricardo Alfonsín (h), mencionó que “hace poco empezó a tener trascendencia. Todo dependerá de cuáles son los movimientos futuros que concrete. A pesar de su edad, obviamente estaba muy opacado por la figura de su padre y que después del fallecimiento de Raúl Alfonsín ha comenzado a tener mayor predicamento, es un logro importante para su carrera política la victoria que ha tenido en la interna”. Sobre lo que suceda a partir de allí, dijo que “dependerá de cómo se vayan dando las circunstancias”.
Respecto de la relación que se mantiene con el partido a nivel nacional, advirtió que espera que las cosas cambien y, en ese sentido, sostuvo que confía plenamente en la legitimidad de las autoridades partidarias locales, quienes fueron ungidas “en elecciones limpias, convocadas con anticipación y en la que cualquiera pudo haberse presentado”.



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