El sindicato liderado por Pablo Moyano cumplió este viernes con un paro de 24 horas en el servicio de caudales por reclamos salariales. En Olavarría el sindicato se manifestó en la puerta de la empresa Brinks, ubicada en Pringles y Juan XXIII.
En tanto, las entidades bancarias a través de sus casas matrices informaron que no habrá desabastecimiento durante el fin de semana ya que tomaron medidas especiales para compensar los efectos de la medida de fuerza.
El gremio liderado por Pablo Moyano que nuclea a choferes de transportadoras de caudales realizó este viernes un paro de 24 horas en demanda de un aumento salarial del 30 por ciento, que generó largas colas en los cajeros de los bancos por temor a que quedarse desabastecidos.
El paro se inició el jueves y tuvo un gran efectividad en capital federal y en las principales ciudades del interior del país donde los usuarios de los cajeros automáticos de los bancos debieron hacer largas filas para retirar dinero por temor a la falta de efectivo en el fin de semana.
La medida de fuerza impactó fuertemente en Capital Federal, Córdoba y en Rosario, donde los camioneros bloquearon la salida de los transportes de caudales de las empresas Maco Litoral, Prosegur, Brinck y Bacar.
Por otra parte, los bancos informaron hoy que dispusieron de cronogramas y medidas especiales para garantizar el abastecimiento de billetes durante el fin de semana para contrarrestar los efectos del paro de transportistas.
En el Banco de la Provincia de Buenos Aires informaron que la red de 300 cajeros externos que tiene la entidad funcionará, aunque las cargas se hicieron con la mitad del efectivo que se dispone habitualmente.
El motivo de esa medida es asegurar que el lunes todas las sucursales de la entidad financiera bonaerense dispongan de dinero para iniciar las operaciones normalmente, en la idea de que para ese momento ya cesará la protesta.

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