La conciliación obligatoria hizo que levantaran los piquetes en las rutas

Escaso tiempo duraron los cortes totales, especialmente en la Ruta 22, debido a la determinación del Ministerio de Trabajo. El gremio y CAFI están convocados para hoy a una nueva reunión.
Alrededor de tres horas alcanzaron a durar los cortes de ruta hasta que el organismo laboral entró en acción.

La decisiva intervención del Ministerio de Trabajo que se vio obligado a dictar la conciliación obligatoria interrumpió las medidas de fuerza que había comenzado a implementar el Sindicato de la Fruta con el corte de rutas, situación que en un momento de la jornada de ayer llegó a ser total en la zona de los puentes que comunican con Neuquén, lo que reflotó la conocida enorme congestión de vehículos que en buena medida suele paralizar algunas de las actividades de esta región.

La decisión del gremio que nuclea a los trabajadores que se desempeñan en las tareas del empaque de salir decididamente ayer a detener el movimiento vehicular en la principal carretera del Alto Valle era algo que ya se insinuaba desde la jornada anterior, cuando comenzó a impedirse el paso de camiones con fruta de frío.

Es que al no existir por un lado una propuesta salarial por parte del empresariado que se nuclea en CAFI argumentando la imposibilidad de hacer frente a las demandas salariales y por el otro lado la firme determinación gremial en su reclamo de un incremento del 25% en sus haberes, el ministerio de Trabajo se vio forzado cerca del mediodía a dictar la conciliación obligatoria y alrededor de las 14 quedaron suspendidos los piquetes.

La medida de la cartera laboral se extenderá por cinco días y que hoy contempla el primer encuentro a las 10 entre las partes, a fin de reanudar las negociaciones.

El gremio fue notificado de la conciliación alrededor de las 13.20 y enseguida acató la medida. El primer "piquete" que se levantó fue el que se ubicó en el puente carretero que une Cipolletti con Neuquén, ocurriendo lo mismo en los cortes ubicados en la Ruta Provincial 6, a la altura de Casa de Piedra, y sobre la 22 en Chichinales.

La zona de los puentes carreteros entre Cipolletti – Neuquén, Chichinales, Casa de Piedra y Sargento Vidal habían sido los lugares estratégicos elegidos por el sindicato para llevar adelante los “piquetes”.

Ya el lunes no dejaban pasar a los transportes con fruta, tanto a aquellos que se dirigían hacia el puerto, o bien los que tenían destino el mercado interno o Brasil. Pero ayer a partir de las 9 los bloqueos fueron totales, decisión que obviamente molestó a la gran cantidad de automovilistas que transitaban por las rutas de la región. Eso se vio reflejado en un sector neurálgico como el de los puentes interprovinciales, donde algunos conductores descendieron de sus vehículos para exteriorizar su descontento a los manifestantes.

En el cruce a Neuquén, una gran bandera cubría el sector del peaje del lado rionegrino. Allí se habían apostado trabajadores y gremialistas de Allen, Fernández Oro, Cipolletti, Cinco Saltos, Centenario. Alrededor de 300 manifestantes mantuvieron el corte por espacio de tres horas y media. Más tiempo duró el de Chichinales, con paréntesis cada dos horas.

Por ahora, una cuestión de tiempo

La determinación oficial de recurrir en forma casi urgente a una conciliación obligatoria adquiere, en principio, alternativas que aunque a lo mejor no alcancen a arribar a una solución definitiva entre las partes, al menos permiten transitoriamente distender un clima de confrontación que podría ser muy crítico. Pero a la vez, se podría imaginar que con el paso del tiempo, el nivel de conflictividad pueda atenuarse hasta que llegue el momento de una nueva discusión salarial, lo que se dice ocurriría formalmente en la segunda quincena de octubre.

El Ministerio de Trabajo mostró astucia y rapidez esta vez. Antes de que el problema se agudizara, con largas interrupciones en carreteras como la Ruta 22, clave en el quehacer diario de la gente, apeló a la conciliación obligatoria, aceptada de inmediato por los sectores en pugna, especialmente el gremio que ya estaba movilizado en la vía pública.

Por ahora, el plazo de esta medida oficial durará cinco días, lapso en el cual el Sindicato de la Fruta y CAFI se reencontrarán –hoy es la primera cita- en una mesa de discusión para tratar de encontrar una solución. Nadie puede asegurar que ocurra esto último. Es más, muy posiblemente la situación se mantenga invariable, habida cuenta de la férrea postura del gremio en su reclamo y el sector empresarial en negarse a acceder a las demandas.

Por ahora, esta conciliación durará cinco días. Y todo hace pensar que habría otra medida de similares características, que se reiteraría en una tercera oportunidad, ya en el máximo plazo que se otorga en estas oportunidades.

Esos probables quince días hábiles asoman como el margen de tiempo que, según voceros oficiales, creen que permitirían no sólo aflojar la tensión actual, sino aproximarse a una salida.

Pero, en suma, todo parece significar por el momento una cuestión de ganar tiempo.

"No volveremos atrás", advirtió López

Los principales dirigentes que conversaron con el periodismo señalaron que llegaron a esta circunstancia luego de la negativa de CAFI de proponer algún tipo de oferta, por cuanto ellos “siguen ratificando que esto es una paritaria y que había quedado así establecido en el anterior conflicto”, dijo el secretario gremial, Rubén López, quien a modo de advertencia agregó: “Esto lo logramos luego de una lucha muy dura y no volveremos atrás”.

Por su parte los empresarios integrados sostienen que esto no es una negociación salarial y que en el laudo arbitral en plena temporada pasada abarca hasta el 31 de diciembre de 2010.

En tanto, se supo que el ministro de Gobierno, Diego Larreguy, formuló en la mañana de ayer una denuncia ante la Fiscalía de Roca contra el gremio por los cortes de rutas.

Cabe recordar que en el conflicto del gremio de los trabajadores rurales (UATRE) hubo denuncias y la policía impidió los piquetes con presencia de los efectivos de seguridad.

Comentá la nota