Las concesiones municipales, un problema sin resolver

La semana que pasó se conoció que los concejales se enteraron por la prensa de lo que pasaba con las fotomultas y que la basura todavía no se recicla. El Catastro digital sigue pendiente.

El Gobierno municipal deberá resolver en los próximos meses qué hacer con las tres concesiones a empresas privadas que realizó en los últimos años y que no dieron los resultados esperados. La semana que pasó se confirmó que la basura continúa sin reciclarse y que los concejales no tienen información sobre lo que está pasando con el sistema de fotomultas, mientras el catastro digital todavía no da resultados.

En el caso de las fotomultas, luego de la decisión de rescindir el contrato con la empresa Radar Control S.A, el municipio enfrenta un problema: saber si corresponden los 200 mil pesos que reclama la ex concesionaria.

Esta semana el cuerpo de concejales resolvió pedirle a la Función Ejecutiva, mediante una nota, que le informe detalles de la salida de la empresa. Los concejales admitieron durante la sesión que no cuentan con información sobre qué paso.

La situación institucional es muy grave, porque en su momento el cuerpo de concejales designó una comisión que iba a seguir detalladamente el proceso de la concesión. Pero a tres meses de la puesta en vigencia del vínculo legal con el municipio, no se conoció públicamente ningún informe de la comisión y mucho menos de por qué Radar está en condiciones de reclamar 200 mil pesos, como lo hizo a través de una carta documento hace 15 días.

En este mismo sentido, fuentes municipales descartaron que en el corto plazo el sistema de pueda estatizar.

A pesar de que el intendente Ricardo Quintela había adelantado la posibilidad de implementar un mecanismo de fotomultas manejado desde el propio Estado municipal, las primeras averiguaciones del Palacio municipal Juan Ramírez de Velasco determinaron que poner en marcha el sistema tiene un costo que queda fuera del alcance de las arcas comunales.

Basura

La semana que pasó NUEVA RIOJA publicó en su portada que la basura en la ciudad no se recicla. Es decir, que un año después de la salida de Draco las máquinas que la empresa dejó no se pudieron poner en marcha.

Cuando la empresa de capitales bonaerenses se fue de la ciudad, se anunció que pagaría la deuda que mantenía con la Municipalidad con la maquinaria que había comprado. Draco le debía al fisco municipal más de medio millón de pesos en concepto del canon mensual que nunca pagó.

Sin embargo, doce meses después de su alejamiento, la tecnología que se utilizó para cancelar la deuda continúa sin ser utilizada por la Gerencia de Tratamiento Final de la basura.

El punto más grave es sin dudas el ambiental, porque hace tiempo que las fosas municipales no están en condiciones de seguir recibiendo residuos como ocurre en el basurero de la zona Norte. Consultados por NUEVA RIOJA, los funcionarios municipales reconocieron su preocupación por este tema.

Catastro

El 1 de septiembre de 2008 el Gobierno municipal firmó con la empresa AARI un contrato para concesionar el sistema de catastro digital. 21 meses después de la firma del convenio, los resultados todavía no se observan.

La concesión determinaba que la empresa cobraría la deuda que los vecinos mantienen por el pago de tasas y contribuciones con la comuna, y, además, se implementaría un catastro digital que incrementaría la cantidad de contribuyentes.

El principal objetivo era que la Municipalidad pudiera ampliar la base de contribuyentes, pero el dato que evidencia el fracaso es que todavía la comuna cuenta con 57 mil frentistas declarados, la misma cantidad que antes de la firma del contrato.

Hace un par de semanas NUEVA RIOJA informó que la mayoría de los terrenos y viviendas de la zona Sur de la ciudad continúan sin ser incorporados en los registros del municipio, a pesar de tratarse de la región urbana de la Capital que más creció en los últimos años.

Qué pasa con los controles

Está claro que el principal problema en el tema de las concesiones municipales fue la falta de controles.

En el caso de la basura los concejales aprobaron el contrato de concesión a pesar de que la empresa hacía meses que no pagaba el canon. Con las fotomultas reconocieron la semana pasada que se enteraron por la prensa de lo que estaba pasando, a pesar de que habían creado una comisión para controlar el tema. Y en relación con el catastro digital, no realizaron ningún pedido de informe, a pesar de que la ordenanza que sancionaron el 20 de agosto de 2008 todavía no se aplica.

Tampoco se ha conocido públicamente ninguna actuación del Tribunal de Cuentas Municipal, quien es el organismo encargado de saber si se gastan de manera correcta los fondos del Estado.

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