El concesionario de Cortaderas adeuda el canon a Fiambalá

El empresario se hizo cargo en diciembre y desde entonces no pagó. Hubo quejas de turistas por falta de calefacción en la minihostería.

El concesionario de la hostería de Fiambalá, Arturo Mazzeo, no pagó todavía el canon de $ 4.000 que corresponde a la concesión de la minihostería y dos bungalow que están ubicados en la zona baja de Las Termas. Obtuvo la concesión en diciembre del año pasado pero hasta ahora no abonó, según confirmaron fuentes del municipio. También adeuda el canon que corresponde a un salón comedor ubicado en la parte alta por el que debería abonar $ 2.000.

Lo que llama la atención es que se trata del mismo empresario que integra el grupo La Troya Group que ganó la concesión de la hostería de Cortaderas que el Estado provincial construyó en la puna catamarqueña.

En diciembre del año pasado, Mazzeo ganó la concesión de la hostería de Las Termas. Su oferta como integrante del grupo Cielos del Oeste duplicó a la que en ese momento realizaban algunos emprendedores locales que luego estimaron que se trataba de una sobreoferta en relación con la rentabilidad del negocio. De todos modos, el municipio la entregó a la mejor oferta.

El intendente de Fiambalá, Amado David Quintar, confirmó la deuda de la empresa con el municipio pero evitó dar precisiones sobre el monto y la negociación. Según informó, estaba previsto que Mazzeo se reuniera ayer con funcionarios de la Municipalidad porque también la comuna le debe algunos servicios de comida y alojamiento. Pero la compensación todavía no se pudo practicar porque las nevadas, el frío y la falta de energía motivaron la suspensión de la actividad municipal.

El canon de $ 4.000 que debería abonar Mazzeo es por la minihostería que tiene cinco habitaciones y otras instalaciones como cocina comedor; dos bungalow que representan 8 plazas más y el salón de usos múltiples en el que estaba previsto instalar juegos de azar y que está acondicionado para la organización de eventos y como sala de recreación. La concesión es por cuatro años. Administra también un comedor que está ubicado en la zona alta de Las Termas y que la comuna entregó equipado y es por el que debería pagar el canon de $ 2.000.

Según el testimonio de algunos pobladores locales, la explotación de la hostería comenzó con alguna demora y lo que mayor malestar generó en la zona es que no se contrató mano de obra local. En estos días de temporada alta, los turistas dejaron la hostería por la falta de generadores para calefaccionar el lugar por las bajas temperaturas.

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