En Concepción, los vecinos se confiesan aliviados y conformes

En Concepción, el tema de conversación en bares, remises y peluquerías es la nueva ruta 38. Los vecinos afirman que, si se hace cumplir la restricción de tránsito de rastras en la traza alternativa, al fin respirarán tranquilos. Los hombres y mujeres de la "Perla del Sur" dicen que la obra les permitirá viajar seguros y retornar a sus hogares después de trabajar, estudiar o hacer trámites "en la ciudad", como llaman a la capital.
"La nueva ruta significa vida para nosotros. Porque hasta ahora cada vez que viajábamos teníamos la sensación de que moriríamos en el camino. Fuimos a probarla hasta Monteros y está hermosa: es segura. Ya no será una ruleta rusa", disparó Miguel Prieto, de 54 años. El hombre suplica que las rastras no se entrometan en la vía: "espero que cumplan, sino estaremos en la misma". "El comentario general es que está muy buena la obra, pero que en la rotonda del empalme de la nueva ruta 38 con la 365 no hay semáforos y es un peligro. Se nota que a esa parte la hicieron así nomás, como para llegar a la inauguración. Dicen que al asfalto lo tiraron sobre la tierra", señaló "Kito" López, de 56 años.

Walter Ripoll, de 40 años, subrayó el mismo inconveniente: "la ruta está preciosa pero hay problemas en la rotonda: no está bien demarcada". Aseveró, también, que la obra es un alivio para el intenso tránsito entre el sur y San Miguel de Tucumán: "para los que viajamos todos los días es una gran cosa. En la otra ruta, muchas veces los camiones cargados con caña o limones te pasaban hasta por la banquina".

Dardo Lazarte, de 42 años, reconoció que no había transitado por allí luego de la inauguración pero reveló que estaba ansioso por hacerlo: "se la ve muy moderna y amplia. Toda la gente comenta que hay un mejor acceso".

"Cada vez que decíamos que teníamos que ir a la ciudad era como dar una mala noticia", recordó Dorys López, de 46 años. Describe que sentía un nudo en la garganta cuando sus allegados emprendían el camino. "Me apenaba viajar, por el gran peligro al que uno se exponía. Viajo por necesidad y era muy angustioso. Así que esto es una gran ventaja para todos los que vivimos en el sur de la provincia", manifestó entusiasmada.

Walter Medina, de 30 años, trabaja en una estación de GNC y refiere a las "luces y sombras" de la obra. "Linda la ruta, pero los clientes cuentan que la señalización es floja. Parece que no informaron bien como tomarla y que no hay carteles suficientes", estimó.

Analía Molina, de 27 años, vive en Arcadia y ya anduvo por el flamante camino, junto con su marido. "El iba manejando y comentábamos lo hermosa que está. Hacía mucho tiempo que necesitábamos que se haga esta obra. A nosotros no nos beneficia tanto, porque tenemos que venir hasta Concepción para tomarla, pero es muy útil de todas maneras", consideró.

El remisero Horacio Córdoba, de 37 años, ya utilizó dos veces la obra y no dudó en elogiarla: "es excelente", calificó. "Llegamos a la capital en 40 minutos. El tránsito es mucho menor. Con esto, se les perdona todo a los políticos", bromeó. Relató que como chofer transita desde hace 16 años el recorrido: "vi muchos accidentes terribles, trágicos. Esto es un alivio. Mucha gente dejó la vida en la Ruta de la Muerte", recordó.

El playero Gustavo Vega, de 40 años, también está contento, pero hace una advertencia. "La recta de la avenida Urbana (en Concepción) será tomada para hacer picadas si no hay controles. La Policía debe estar atenta porque son varios metros sin interrupciones. Ojalá que eso no pase", se esperanzó.

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