Como se preveía, el concejal radical Jorge Boasso le allanó ayer el camino al aumento en hasta 30 centavos del boleto de ómnibus en Rosario. Por 11 votos a 10, el oficialismo impuso su proyecto en el Palacio Vasallo, sustentado por el edil de Intransigencia y Renovación, que vio garantizada la sanción de alternativas propias como la tarjeta para trabajadores y la fusión de las dos concesionarias estatales (La Mixta y la Semtur).
La sesión comenzó cerca de las 15, sin presencia de público en el recinto por temor a incidentes como los ocurridos a fines de julio de 2008, cuando se aprobó el anterior aumento del boleto. Varias agrupaciones estudiantiles secundarias y universitarias habían confluido al mediodía en 1º de Mayo y Córdoba, pero cerca de las 20 sólo quedaban los muchos policías (y algunos bomberos) que custodiaron un Concejo Municipal vallado en todos sus accesos.
La pirotecnia más estruendosa, en realidad, fue verbal y surgió de las bancas, más allá del estallido de bombas de estruendo y el batir de redoblantes y otros parches que se filtró desde la calle: si bien gran parte de la oposición avaló la creación del boleto laboral (17 votos a favor y 4 en contra), hubo reproches a la incorporación de la iniciativa de Boasso en un orden no pautado en comisión.
Esta tarjeta carga 40 viajes (1,60 peso cada uno), con un plazo de 30 días para utilizarla y su aplicación se concretará con la compra de cinco cartones de ocho traslados cada uno, hasta que arranque el pago sin contacto (o inteligente). Héctor Cavallero (PPS) intentó, en vano, ampliar a dos meses el vencimiento del uso.
Boasso, quien antes había tildado a Cavallero de "viejo tigre", desatando la ira del ex intendente, defendió la sintonía con el oficialismo y buscó contrastarla con "el papelón del Congreso Nacional", paralizado por falta de consenso.
"Son los acuerdos y hay que bancarse el sistema democrático. El socialismo aceptó que no tiene la verdad absoluta", justificó. Los ediles de la rosa roja siguieron con atención el debate, sin descuidar una bolsa de caramelos frutales de goma que descansaba sobre la banca de Edgardo Falcón.
Pero la previa a la sanción del aumento también deparó un áspero cruce con María Eugenia Bielsa (Encuentro por Rosario). Tras afirmar que Boasso "falta a la verdad", la concejala lo ligó a una estrategia destinada a "morigerar el aumento del boleto". Y recordó las críticas del radical a la política del municipal en transporte, lanzadas pocos días antes de avalar al oficialismo.
Luego de endilgarle responsabilidades políticas a su colega, Bielsa la emprendió contra el Palacio de los Leones: "El socialismo lo único que hizo es meter todos los días la mano en el bolsillo de los ciudadanos".
La oposición también fustigó la síntesis de Boasso y algunos referentes socialistas respecto de que el Concejo "no votó lisa y llanamente un incremento del boleto sino que, en parte, optó por un no aumento, porque no se afecta la tarifa para el usuario frecuente del transporte".
El oficialismo cosechó con su iniciativa 11 voluntades contra 10. El justicialista Arturo Gandolla se ausentó por un viaje, debidamente justificado, según destacaron desde su bloque.
Una vez que el intendente Miguel Lifschitz promulgue la ordenanza (ver aparte), habrá que pagar 1,90 peso por pasaje para la tarjeta biviaje, 1,80 para cada uno del cartón de 6 traslados y 2 para el servicio ocasional. El medio boleto estudiantil seguirá costando 90 centavos. l




Comentá la nota