La sensación fue de déjà vu. Solo dos días después de haber realizado la última sesión del año, el Concejo Deliberante debió repetirla ayer por la mañana. Fue luego de un error que derivó en la nulidad de todo lo actuado en el encuentro anterior.
Finalmente, se decidió repetir la votación de todos los expedientes en una sesión extraordinaria celebrada ayer por la mañana en el recinto del Concejo. Incluido el controvertido expediente de la venta de calles y tierras al country Golfer’s, que se había aprobado el jueves y, ayer, con cambio de nombres, quedó finalmente convalidado.
Rosso llegó temprano a la sesión de ayer, acompañado por amigos y familiares que hasta lo seguían con una cámara filmando cada paso que daba dentro del Concejo Deliberante. Tras jurar como concejal, antes de sentarse, desplegó una bandera con los colores del club Tigre y el nombre del intendente de esa localidad, Sergio Massa, y de su referente local, Jorge D’Onofrio.
Para el resto de los concejales, el clima era menos festivo. Sobre todo para el presidente del cuerpo, Marcelo Castillo, y su secretario, Estanislao Álvarez. Este último se hizo cargo del error que obligó a convocar a una nueva sesión y manifestó su “dolor por el daño causado al Concejo”.
Votar callados
Antes de la sesión, el flamante –y efímero- concejal Rosso adelantó que su voto sobre la polémica venta de tierras al Gogfer’s sería “a conciencia”, después de asegurar haber leído en las últimas horas el voluminoso expediente que acumuló fojas en casi una década de existencia.
El misterio duró poco: a la hora de la votación –que fue nominal a pedido del peronista disidente Gustavo Trindade- Rosso votó a favor de la venta.
En definitiva, fueron 12 los votos que convalidaron la opración, todos ellos del oficialismo. Los 7 que se opusieron incluyeron a los 6 ediles de la oposición más el oficialista Miguel Saric. En tanto, que el también miembro del Frente para la Victoria, Fabio Gómez, se abstuvo.
El eje de la polémica estuvo centrado en el precio de venta de los 219 mil metros cuadrados de calles –a 16 pesos el metro- y los 18.300 de un lote fiscal, que se vendió a 80,15 pesos.
En la sesión del jueves, Saric había acusado al comité de tasación del Municipio, ente que fijó los valores, de desconocer “cuánto vale la tierra de una maceta”.
Sus dichos no fueron repetidos en la sesión de ayer, pero igual quedaron en el acta.
Es que antes de empezar a sesionar, los ediles acordaron declarar nula la asunción de la “concetrucha” pero no las opiniones vertidas en la sesión. De ese modo, se evitaron tener que volver a fundamentar los votos con argumentos que habían quedado registrados hacía solo dos días.
De ese modo, la sesión fue mucho más breve que la del jueves, aunque sus resultados prácticos fueron idénticos.
Al final, con saludos pero sin brindis, los ediles dejaron el recinto y se despidieron, seguramente hasta ya bien entrado el 2013.
La opinión del intendente
Para Zúccaro, fue una “desprolijidad”
Para el intendente Humberto Zúccaro, la situación vivida en el Concejo Deliberante es de “desprolijidad”. Así lo señaló al ser entrevistado ayer por el programa Los Infiltrados (sábados, de 9 a 11, por FM Plaza).
“Como concejal nunca lo viví, para eso hay un secretario, y si los concejales no sabíamos algo lo preguntábamos. La verdad es que es lamentable”, calificó el jefe comunal.
“Una desprolijidad, el presidente puede no estar al tanto, pero el secretario y los concejales oficialistas teníamos que saber quién reemplazaba al que estaba de licencia”, sostuvo.
Licitaciones
La sesión de ayer por la mañana aprobó definitivamente el llamado a licitación para la provisión del servicio de impresión y distribución de correspondencia municipal.
También se autorizó al Ejecutivo a contratar una empresa para la renovación del mobiliario urbano y cartelería publicitaria en la vía pública.





Comentá la nota