Un Concejo con mayoría automática

Un Concejo con mayoría automática
Además de Mestre, el domingo también ganó Marcelo Cossar electo viceintendente. De ser concejal, pasará a presidir el legislativo municipal.
Les hubieran correspondido 12 bancas por la proporción de votos que obtuvieron el domingo. Sin embargo, el ganador radicalismo ocupará 16 escaños en el nuevo Concejo Deliberante que iniciará funciones a partir del 10 de diciembre.

Esto es consecuencia de la llamada “cláusula de gobernabilidad”, una herencia de la Constitución Provincial de Angeloz, en 1987, que le garantiza a los oficialismos de todos los municipios de la provincia una mayoría simple en los gobiernos comunales. Claro que eran tiempos en que el centenario partido gobernaba casi toda la provincia.

Varias décadas después, esta cláusula vuelve a jugarle a favor a la UCR, que de este modo le arrebató tres bancas al olguismo y una al PJ que hubieran tenido según la proporción del D’Hont.

Quórum y mayoría. ¿Cómo será el Concejo Deliberante que acompañará la gestión de Ramón Mestre? Para responder a esta inquietud, el primer dato será el quórum propio y la mayoría automática con las que contará el radicalismo desde el primer día de gestión.

¿Giacomino las tenía? Las tenía, pero su bloque estalló ni bien concretó su salida del Frente Cívico. Por esa razón el Concejo Deliberante se convirtió obligadamente en un espacio de fuerte debate, discusión y búsqueda de consensos. Sobresalió por ser un legislativo trabajador, interpelante, ávido de controlar.

Poco se pareció este organismo a las composiciones que lo antecedieron. No en vano, durante mucho tiempo los vecinos se preguntaban para qué existían los concejales.

La mayor organicidad y “disciplina” partidaria del radicalismo permiten de antemano pensar que no se repetiría la dinámica del actual cuerpo. Probablemente se habrá de parecer mucho más a los Concejos que acompañaron los dos períodos de Rubén Américo Martín, y hasta del propio Ramón Bautista Mestre.

Sólo en los casos de necesidad de mayoría agravadas, como para la licitación del nuevo sistema de transporte, o ante la intención de modificar el esquema de proveedores de recolección de residuos, el flamante presidente del cuerpo, Marcelo Cossar, deberá salir a buscar consensos. Para el resto de las ordenanzas, bastará con activar la “mano de yeso” y hacer valer la mayoría automática.

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