Con el voto unánime de los concejales se aprobó la ordenanza que regula las fumigaciones en todo el partido de Luján. La norma establece un cerco de 500 metros para las fumigaciones terrestres y prohíbe las aéreas.
Durante la sesión, uno de los que tomó la palabra fue el concejal por el Gen Roberto Monzón, quien sostuvo que quizás no era la "mejor ordenanza" pero significaba un buen inicio para establecer limitaciones que no perjudiquen la producción agropecuaria y protejan la salud de los habitantes.
También participé del debate el ingeniero forestal Claudio Lowy, cuya posición respecto a la problemática de las fumigaciones con glifosato ya es conocida. Lowy sostuvo que la limitación que establece la norma no es suficiente y enumeró ejemplos en distintos partidos de nuestro país para justificar su posición. Por ejemplo, hizo referencia a un fallo judicial en la provincia de Santa Fe que establece como mínimo un área de 800 metros, aunque volvió a remarcar que, de acuerdo a estudios científicos, lo recomendable es establecer una zona prohibitiva de 2000 metros. En este sentido, mencionó al partido de Cañuelas, cuya legislación establece ese límite para las fumigaciones.
A pesar de los aspectos positivos de la norma, como la prohibición de las fumigaciones aéreas, la gran cantidad de vecinos que se acercó al Concejo Deliberante para presenciar el debate y poder manifestar su posición en contra de los agrotóxicos, se retiró disconforme. Muchos interpretaron la norma como una solución "salomónica" ya que no perjudica los intereses de los productores de soja y establece una mínima e insuficiente protección a los habitantes que conviven con el glifosato.
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