En el Concejo Deliberante siguen "ninguneando" a la prensa

Cada vez que en el Concejo Deliberante hay una sesión en donde concurren más de 100 personas, el periodismo queda relegado a trabajar en la incomodidad o simplemente como si se tratara de pedir un turno en el Complejo Sanitario San Luis, concurrir a las cuatro de la madrugada para conseguir un buen lugar, de lo contrario lo único que queda es reunirse de paciencia y cubrir la información como sea, todo con el fin de no dejar de reflejar lo que allí ocurra.
Esto ocurre, porque ninguna gestión -y por lo de ayer, esta poco hará- privilegió el trabajo de la prensa, haciendo las refacciones correspondientes para que, como en todo otro edificio público, la prensa tenga su propia sala.

En la inauguración del período de sesiones ordinarias, llevado a cabo ayer, aquel que no llegó más temprano que los invitados especiales, tuvo que escuchar -en cada puerta de acceso al recinto- “por acá no puede entrar”.

Ayer no se tomaron medidas para el mejor trabajo de la prensa, aún cuando se sabe de antemano que, por la importancia del discurso del intendente, todos los medios van a enviar sus movileros a cubrir la información, por lo cual deberían tener la precaución de dedicar mayor espacio de lo habitual para la normal labor periodística.

Así, como ya es una mala costumbre que la presidencia de Zulema Rodríguez Saá continúa, pudo verse a los colegas sentados en los maceteros del patio central, o durante más de dos horas cambiando de brazo el elemento con el que grababan el discurso de Ponce o el celular con el que transmitían en vivo, por no haberse dispuesto de un espacio donde poder colocar estos elementos frente a un parlante.

Como si fuera poco, los que no pudimos ingresar al recinto, el seguimiento de la imagen por los plasmas dispuestos, no fue normal, porque permanentemente perdían la imagen y para colmo, el sonido tuvo un inconveniente promediando el discurso, con lo cual un fuerte ruido casi tapaba la voz del intendente y esto duró hasta el final, a punto tal que quienes transmitían en vivo, a través de sus celulares, tomaron la determinación de finalizar allí mismo su transmisión.

Desde hace no menos de tres gestiones anteriores, venimos proponiendo que se construya una sala para periodistas en donde hoy es una pequeña cochera que, abriendo una arcada, tendría espacio suficiente para todos los periodistas y además quedaría justo frente al recinto. Nunca fuimos escuchados, porque los distintos presidentes prefirieron su comodidad a la hora de estacionar sus vehículos que otorgar un lugar como la gente a la prensa local.

Comentá la nota