La votación entre los ediles fue de 15 a 8, más el aval de 13 Mayores Contribuyentes. El debate, que se extendió por más de tres horas, incluyó roces, momentos de tensión y la manifestación en la Comuna por parte de vecinos para oponerse al incremento
Desde antes del inicio de la sesión hubo momentos de tensión entre los asistentes, que protagonizaron algunas peleas por diferencias políticas. Es que la mayoría del público se manifestaba a favor de la gestión de Francisco Gutiérrez, pero algunos lugareños que representaban a organizaciones vecinales no tenían ninguna representación política.
De la sesión participaron 23 concejales y solo 14 Mayores Contribuyentes acompañando solamente al sector oficialista, lo que motivó alguna queja de la oposición.
Mario Sahagún, del FAP, dijo que el proyecto "profundiza el descalabro del sistema de cálculo que convirtió a la tasa municipal en un impuesto, desnaturalizándolo" y señaló que el "feroz aumento" implica una suba de hasta un 130% en las zonas más humildes, de un 60% en las zonas de servicios considerados "óptimos" y de menos del 40% en barrios cerrados
A esos porcentajes, que el oficialismo consideró que no tendrán un fuerte impacto en el bolsillo de los contribuyentes, deben sumarse la creación de la tasa por Seguridad que irá de 8 a 20 pesos según la zona en que viva cada vecino.
Señaló que hay categorías tipificadas por la ordenanza que dejaron de existir en agosto –en referencia a las de nocturnidad- y criticó la fuerte presión que se aplica a sectores como el cementerio municipal, la industria, el comercio, los contribuyentes del monotributo municipal y los portadores del Registro de Conducir.
El edil Diego Buffone, de la Coalición Cívica, vinculó al "impuestazo" con los "desmanejos de gestión" y calificó de "ilegal" la aprobación del proyecto, teniendo en cuenta que la oposición no contó con ningún Mayor Contribuyente, además de recordar que a septiembre de este año la Municipalidad recibió 228 millones de pesos de coparticipación, poniendo en duda el uso público que tienen esos fondos.
Gustavo Filareti, que también votó en forma negativa, señaló que "no hubo posibilidad de discutir" el proyecto y lamentó, según su interpretación, que la reforma tributaria sea destinada a cubrir el "exceso del personal político" porque "la recaudación no alcanza para pagar los sueldos".
En el mismo sentido, el radical Fernando Pérez aclaró que la mayor parte del presupuesto del año que viene se utilizará para hacer frente al pago de los sueldos de los trabajadores municipales y dijo que los vecinos que pagarán el aumento de impuestos no lo verán reflejado en un mejor servicio. Se quejó asimismo porque no prosperaron diversos proyectos referidos a la seguridad y relacionó el conflicto que generó la denuncia por el supuesto mal manejo de los fondos de las cooperativas con un eventual recorte de esos montos enviados por la Nación y la futura necesidad de reemplazar ese dinero. Al finalizar la sesión, el edil del Frente Generacional, Roberto Gaudio, hizo referencia a la aprobación de la ordenanza: "consideramos que siguen equivocando la lógica de recaudación… es necesario una tasa diferenciada y con un programa detallado de lo que se va a hacer de con el dinero… porque la consecuencia va a ser que la gente no pague".
Por su parte, el presidente del cuerpo, José Migliaccio, se mostró conforme con los resultados y señaló que a partir de dicha suba, el dinero que ingrese será para obras en materia de seguridad y recolección de residuos.
De acuerdo a la ordenanza aprobada, a partir de la entrada en vigencia, los contribuyentes que tengan residencia en la zona A, pasarán de pagar 78 pesos a 133; en tanto que aquellos que estén en la categoría B (mayor cantidad de contribuyentes que hasta el momento abonaban 57 pesos), ahora deberán pagar 104. Los de la categoría C pasarán de 26 a 75 pesos y los de la D, de 13,50 a 46 pesos. Finalmente, en cuanto a los barrios cerrados, cabe indicar que en la actualidad abonaban 248 pesos y con el incremento pagarán 423.

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