El Concejo Deliberante de nuestra ciudad tuvo un papel fundamental “en lo que es la obra pública que necesita Junín, siendo expeditivo en la sanción de proyectos largamente esperados por los vecinos como lo fueron la aprobación del crédito para la tercera planta reductora de gas natural y la repavimentación del 75% del casco urbano de la ciudad, como así también la contribución por mejoras para seguir extendiendo la red de agua corriente y cloacas y pavimentación de calles de la ciudad, temas que fueron aprobados junto a los mayores contribuyentes”. Así lo consideró el presidente del Concejo Deliberante de Junín, Pablo Petraglia, al hacer un análisis de la tarea desarrollada por el cuerpo el año pasado.
Mayoría y minoría
Sobre la tarea a cumplirse en este año, el edil sostuvo que la única diferencia con relación a años anteriores de la gestión Meoni –que comenzó en 2003- es la mayoría del oficialismo que significará “una prevalencia en el tratamiento de aquellos temas prioritarios que necesita la gestión política”, consideró y en tal sentido mencionó que volvió al Departamento Ejecutivo el tema del traslado de la terminal de ómnibus, un asunto que será tratado a lo largo de los próximos meses de este 2012.
Precisamente el titular del cuerpo deliberativo consideró en torno a mayoría y minoría que la primera “implica una responsabilidad para la propia mayoría pero también hay una responsabilidad para la minoría en el sentido de presentar proyectos viables, porque si se presenta cualquier disparate que ha tenido poco esfuerzo intelectual y luego se lo culpa a la mayoría porque no lo trató, no es una posición responsable”.
“Este Concejo ha tratado proyectos de la oposición cuando son fundados, pertinentes y viables”, añadió.
Caja de resonancia de asuntos de la ciudad
Para Pablo Petraglia, “todos los poderes legislativos van buscando su lugar desde 1983 a la fecha, porque la gente tenía desdibujada sus funciones, una situación que se ve en el Congreso Nacional, la Legislatura provincial y los concejos. La gente siente que es un lugar donde puede reclamar y pedir” aunque sostuvo que “aún existe confusión sobre cuál es el “timbre correcto a tocar”. La democracia lleva 30 años pero se construye todos los días y de alguna manera, en ese aprendizaje, el vecino siente que se tratan los temas que después repercutirán en su accionar diario, en su bolsillo, en su vida en general”.
“Lo que pasa –agregó- es que nuestra formación institucional de doscientos años tuvo siempre Ejecutivos fuertes. La gente siente que solamente gobierna el Presidente, el Gobernador o el Intendente, pero en realidad, el otro poder es el Legislativo que es la representación de la gente. Todos estamos haciendo un aprendizaje y creo que vamos por el buen camino”.
Presupuesto austero
En materia presupuestaria para el funcionamiento del Concejo Deliberante, Pablo Petraglia dijo que “somos demasiado austeros. El 90% del presupuesto lo lleva el rubro personal, entre dietas de concejales, personal permanente y personal de planta política”.
Agregó que “se trata de hacer una administración acorde a las necesidades del Concejo y a lo que la gente espera de sus representantes: que cumpla su función con la austeridad republicana que ha caracterizado a la figura de lo que es el representante del pueblo”.
Un hecho que genera ahorros presupuestarios es que se comparte edificio con el Departamento Ejecutivo, a diferencia de lo que sucede en otras ciudades, por lo cual la masa dineraria es mayormente utilizada en temas administrativos.
Sobre las dietas de los ediles, explicó Petraglia que la misma “está fijada por ley. A diferencia de las cámaras legislativas que se fijan sus propios sueldos, nosotros tenemos una dieta fijada por la Ley Orgánica Municipal que es tres veces y media el sueldo mínimo del empleado municipal. Si se le aumenta el sueldo al trabajador, automáticamente se incrementa la dieta y la misma tiene que ver con una vieja polémica a principios de los ´90, donde los Concejos Deliberantes de ciudades grandes consumían una parte importante del presupuesto”.
“Existe un tope del 3% y una razón fijada por ley”, detalló.
Asimismo, con el traslado de oficinas de la planta alta del Palacio Municipal al edificio “Bicentenario” hace ya dos años, se pudo organizar mejor –ediliciamente- la ubicación de los bloques y ahora hasta la Presidencia del cuerpo tiene un espacio adecuado para la tarea de quien ejerce la titularidad del Concejo y recibir a visitas.
Más concejales
Con relación a la sanción de la ley que aumenta el número de concejales en la provincia de Buenos Aires y que en el caso de Junín lo eleva de 18 a 20 ediles, Petraglia señaló que “la Provincia tenía con respecto a Junín una morosidad de casi dos décadas en regular los veinte concejales que le correspondían, por lo tanto en 2013 se votará una nómina de diez concejales y en el 2015, otros diez de manera de completar, para 2016, los veinte concejales que le corresponden al cuerpo”.
A Petraglia, esto le despiertan “algunas dudas en relación al período de transición de dos años, donde habrá un Concejo Deliberante impar, cuando toda la estructura de la Ley Orgánica Municipal siempre habla de Concejos Deliberantes con cantidad par de integrantes”.
“Habrá que barajar y dar de nuevo en relación a los cálculos de mayoría y la función del doble voto del Presidente previsto para un empate. Eso no se ha tocado”, indicó.
Relación con el Ejecutivo
Como normal y buena calificó la relación del Concejo Deliberante con el Departamento Ejecutivo y sostuvo –cuando se le preguntó sobre las críticas de la oposición que denuncian que no se responden pedidos de informes o las respuestas adecuadas de funcionarios- que “los informes son contestados y a veces antes que salgan los expedientes porque en muchas oportunidades, la oposición tiene la costumbre de ir a los medios primeros planteando el tema y luego presentar el expediente, por lo que el funcionario involucrado ya contestó por los mismos medios, muchas veces, pero se le ha dado respuesta a los pedidos”.
Añadió que “acá han venido casi todos los secretarios y funcionarios cuando hubo inquietudes referidas a las distintas áreas de gobierno”.
Para Petraglia “esto es una crítica reiterada pero sin fundamento”.
Sobre la relación entre los bloques del cuerpos, dijo el edil que “es buena. Siempre la relación es institucional a pesar de que cada uno piense diferente sobre lo que desea para Junín”.
Premisas
En cuanto a las premisas para el funcionamiento del Concejo Deliberante para este 2012, Petraglia dijo que “las discusiones siempre deben ser políticas y nunca personales” lo que se lo dejó en claro a sus pares en oportunidad de la sesión preparatoria de diciembre cuando asumieron los concejales electos el 23 de octubre del año pasado.
Otro aspecto es que “nosotros estamos para solucionar la vida a los vecinos –dijo- por lo que debemos tratar de ser lo más mesurado, racional y equilibrado posible cada vez que se presente una normativa”.
Al respecto sostuvo que “el principio general debe ser la libertad y cada vez que se sanciona una ordenanza, se le roba un poco de esa libertad, por lo que debemos ser juiciosos en el armado institucional teniendo en cuenta cuáles son nuestros límites”.
“Suele suceder, cuando uno comienza su período como concejal, se tiene la fantasía de que desde el Concejo va a cambiar el mundo y la propia realidad institucional y política demuestra que a veces, solamente va a poder cambiar un poco la realidad de la ciudad pero eso debe hacerse con responsabilidad, integridad y honestidad para llegar al último día del período con el mandato del deber cumplido”, afirmó.
Cambiar la realidad
Al preguntársele sobre si notaba que en estos años, a partir de su experiencia en el Concejo, algo se había podido cambiar de la realidad juninense desde el cuerpo deliberativo, respondió que “sí. Yo asumí en 2005 y hemos cambiado mucho. No nos damos cuenta al estar adentro, pero al encontrarnos con alguien desde afuera, nos hace percibir que fuimos parte de ese cambio” y así mencionó como ejemplo la ordenanza 5.005 relativa al Parque Natural “Laguna de Gómez”.
“Ya la laguna cambio en todos estos años y eso tuvo que ver la ordenanza”, aseveró Petraglia quien también lamentó que “hubo cosas que quedaron en el camino como la planta de biodiesel, y lamento profundamente que esa oportunidad histórica no haya sido aprovechada a partir de un crédito al 1% de interés para destinarlo a una industria del futuro, lo mismo como sucedió con los dos años perdidos de la repavimentación y del paso bajo nivel de Rivadavia. Así lo había determinado la composición política del Concejo en ese momento. La historia determinará si fue acertado o no tomar esa decisión”, concluyó.
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