Más de tres horas de intenso debate, que por momentos rozó el intercambio agresivo y con gestos irrespetuosos hacia los exponentes, pusieron al cuerpo deliberativo de San Isidro en el blanco de las críticas de sus propios integrantes.
La pasada sesión del Concejo Deliberante de San Isidro adquirió nuevamente un perfil de debate y discusión que, por momentos, pareció correrse del eje de la prolijidad legislativa institucional. Acusaciones cruzadas, llantos, gritos, superposiciones de exponentes, y una dilación extensa que le quitó relevancia a algunos proyectos dignos de rescatar. Otra vez, el oficialismo mordió el anzuelo de Chamatrópulos.
De entrada, el aliado al oficialismo Pablo Fontanet pidió interrumpir a Chamatrópulos y la sesión ingresó en una instancia de discusión de la que saldría recién tres horas después, una vez finalizado el encuentro. Entre tanto, se le reclamó al vecinalista que participe de las reuniones de presidentes de bloque.
Chamatrópulos pidió que se de lectura a una carta de su autoría relacionada con la compulsa “Árboles o veredas”, que convocó el Ejecutivo. Allí, el edil se expresaba en contra de la iniciativa y quería dejar sentada su postura. Enseguida, Fontanet pidió la palabra para presentar una moción de orden. Dijo no estar de acuerdo con la lectura del texto, “salvo que se presente como un proyecto, y en ese caso pido que pase a Comisión para su debate”.
La moción fue aprobada por la totalidad de los concejales excepto Chamatrópulos, que hizo un último esfuerzo de pedir que se apruebe como proyecto sobre tablas. Algo que tampoco sucedió. Peor la mecha ya estaba encendida.
El segundo capítulo de la jornada fue quizás el más largo de todos. El bloque de Chamatrópulos presentó un proyecto de Resolución para repudiar toda forma de competencia política desleal. El texto fue derivado a la Comisión de Interpretación y Reglamento. Allí, el hombre de Agrupación Ciudadana manifestó su preocupación debido a que los carteles de Luis Riva, candidato a intendente de ConVocación Ciudadana por San Isidro, fueron tapados por el Club Acassuso. El hecho tiene algunos detalles interesantes, según los exponentes.
Marcos Hilding Ohlsson, concejal del espacio que propone a Riva, dijo que iba a apoyar el proyecto y que había “personas remuneradas por el Poder Ejecutivo que salen a tapar carteles”. Pidió el pronto despacho de la propuesta y remato: “Ojalá tengan la misma celeridad para solucionar otros problemas de la ciudadanía”.
Chamatrópulos también embistió: “Riva fue tapado con carteles del Club Acassuso. Me llama la atención que un club de esas características publicite actividades de hace 24 meses”. El dato llamativo, además de tratarse de gráficas del 2008, es que el presidente de la institución es Alberto Trípoli quien también se desempeña como Secretario de Servicios Públicos de la comuna. Además, uno de los vocales del Club es el concejal oficialista Carlos Castellano.
El proyecto pidió ser tratado sobre tablas, sin embargo nuevamente interfirió Fontanet y reclamó que sea girado a Comisión. “Más allá de los afiches, debemos discutir sobre los modos de hacer campaña. Tenemos que cuidar a la ciudad de la campaña callejera”. Bologna se expresó en la misma sintonía y cruzó a Chamatrópulos por las pegatinas en los árboles: “Este mismo concejal que ahora se expresa para cuidar la arboleda”.
Castellano adhirió, y agregó: “Se falta a la verdad cuando se imputa a funcionarios e instituciones en determinada actividad”. También opinó que “la importancia de la publicidad institucional o comunicación de gobierno es mayor que la de un candidato”. Finalmente resaltó que “el club Acassuso no se hace cargo” de las pegatinas sobre los carteles de Riva.
El nuevo concejal del PRO Jorge Cervetto, compañero de interbloque de Hilding Ohlsson, presentó una moción de orden para pasar al debate de otros temas de “mayor importancia”. En esta instancia de la sesión quedó abierta la puerta hacia la discusión de los modos de la democracia, algo que continuaría unos segundos más tarde.
Chamatrópulos intentó tomar la palabra pero la presidenta Kuzis se la negó en reiteradas oportunidades. Según el edil fueron 20 veces. El vecinalista repitió su pedido una y otra vez ante las risas de sus pares del oficialismo y el desinterés de otros tantos que se levantaban para salir y entrar del recinto.
EL LLANTO DE KUZIS
El interbloque oficialista buscó la aprobación para solicitar a la Provincia la reglamentación de la ley de reforma electoral. El concejal Santiago Cafiero, funcionario bonaerense, defendió a la gestión de Scioli y expresó que en estos días se están produciendo reuniones para la pronta reglamentación de la ley. De todas formas aclaró que su bloque acompañará el pedido. Pero aprovechó para mencionar que en “San Isidro se proponen muchas medidas para fomentar la transparencia y participación ciudadana, que ayuden a mejorar la democracia, y no son tenidas en cuenta”. Luego criticó el funcionamiento del cuerpo deliberativo y dijo que hay que evitar las “payasadas”.
La presidente del cuerpo Rita Kuzis bajó al recinto y pidió la palabra. Entre llantos pidió una cuestión de privilegio para Cafiero y afirmó sentirse “agraviada y dolida ante sus declaraciones. Tengo una familia y una trayectoria que va más allá de este ambiente. No voy a aceptar que me digan payasa.
En ese momento, se produjo un momento desagradable, que por suerte no fue advertido por los concejales, cuando una fanática del possismo insultó por lo bajo desde el sector donde se sienta el público: “Estos peronistas de mierda”.
La concejal francisquista Ester Fandiño, sin llanto de por medio, también expresó haberse sentido aludida con las palabras de Cafiero. “A esto nos lleva discutir sobre las formas, las cuestiones reglamentarias, y no las ideas”, expresó. Le restó importancia al tema, pero pidió que el peronista se explique mejor y que Kuzis retire la cuestión de privilegio, algo que sucedió unos segundos más tarde.
El nuevo encuentro del Concejo Deliberante se producirá dentro de dos semanas. Quizás con los ánimos más calmados.


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