En el Concejo hay comisiones que llevan 20 días sin trabajar

Es un año atípico. Tres elecciones y sus respectivas campañas dejaron su huella en la actividad del Concejo Municipal. Tanto como la mayor cantidad de feriados y, casi por inercia, los días posteriores a las jornadas festivas. El saldo se siente. Actualmente hay comisiones de trabajo que llevan tres semanas sin reunirse porque no logran el quórum mínimo para funcionar.
Es un año atípico. Tres elecciones y sus respectivas campañas dejaron su huella en la actividad del Concejo Municipal. Tanto como la mayor cantidad de feriados y, casi por inercia, los días posteriores a las jornadas festivas. El saldo se siente. Actualmente hay comisiones de trabajo que llevan tres semanas sin reunirse porque no logran el quórum mínimo para funcionar: la presencia de cuatro de los siete concejales que las integran.

Dicen que para muestra sobra un botón. Ayer —tras el feriado del viernes, el fin de semana y el asueto del lunes— estaba prevista la reunión de cinco comisiones. Pero apenas pudo funcionar una, la de Gobierno y Cultura. El resto fracasó por la ausencia de los concejales y, como si se tratara de una escuela, no fueron pocos quienes unieron la falta de quórum a la resaca del mini receso.

En la comisión de Obras Públicas el faltazo fue masivo: de 7 integrantes, apenas dio el presente una, Laura Bertotto de Weskamp, el resto brilló por su ausencia y, nobleza obliga, sólo Héctor Cavallero había presentado un pedido de licencia. Lo mismo pasó en Producción donde apenas asistió su presidente, Alfredo Curi.

A la comisión de Derechos Humanos se presentaron dos de los siete concejales que la integran, María Eugenia Bielsa y Pablo Colono, y la comisión de Presupuesto reunió a tres: su presidente, Oscar Greppi, Clara García y Bielsa.

Se va la tercera. Con todo, en algunas comisiones la ausencia de concejales no es algo nuevo. Por ejemplo, la de Presupuesto ya lleva 21 días sin reunirse. "Es la tercera semana consecutiva sin quórum", reconoció ofuscado Greppi y contó que si bien se encargó de recordar por escrito a sus pares los horarios y las normas de funcionamiento de los encuentros, nada cambió.

El arista no es el único presidente de comisión que tuvo que recurrir al reto. Llamar a los celulares de los concejales sobre el inicio de las reuniones para garantizar su presencia ya es casi habitual, incluso cuando no hay ningún tema candente para tratar. Otros optan por recorrer despacho por despacho para convocarlos.

Tampoco Presupuesto es la única comisión a la que le cuesta lograr la asistencia de al menos cuatro ediles, los miembros de la comisión de Salud y Acción Social son proclives al faltazo, al punto que varias veces en el año sumó dos semanas sin actividad.

A la cola. Que cuatro de las cinco comisiones que debían reunirse ayer no lo hayan hecho no significa que no tuvieran temas importantes. En Presupuesto, entre otros 30 expedientes, espera la prórroga pedida por el Ejecutivo para presentar el proyecto de gastos del año próximo. Obras Públicas debe decidir sobre el uso de la bicisenda de calle Salta que ya lleva meses de espera. Y Producción analizar el pedido de radios de protección para los locales que venden alimentos. Todos temas que deberán pasar a la próxima semana.

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