El Concejo aprobó la reprogramación de la deuda con la provincia por el Banco Municipal

El Concejo aprobó la reprogramación de la deuda con la provincia por el Banco Municipal
Finalmente, y luego de una sesión de Mayores Contribuyentes que terminó siendo extensa y controvertida, el Concejo Deliberante de La Plata aprobó la ordenanza que permite al Departamento Ejecutivo renegociar la deuda que el municipio tiene con la provincia de Buenos Aires por la disolución del Banco Municipal, que actualmente es de unos 27 millones de pesos.
Asimismo, se reconoce una deuda de casi 10 millones de pesos con el Banco Provincia, producto del Fondo Fiduciario formado en el momento de la fusión del Banco Municipal con esa entidad provincial. Dicha deuda está compuesta por amparos por el corralito y créditos sin garantías que había emitido el ente financiero de la ciudad.

Con la presencia en el recinto de 24 concejales y 19 Mayores Contribuyentes, el encuentro transcurrió en medio de chicanas y pase de facturas a anteriores gestiones municipales. Si bien la Ordenanza preparatoria había sido aprobada el año pasado, faltaba esta nueva reunión para que finalmente el Concejo diera el paso necesario para que el municipio resuelva la deuda que consta desde la disolución del la entidad bancaria local.

Si bien los números suelen ser engorrosos, la situación es la siguiente: en el año 2004, se emitieron bonos por 50 millones de pesos, que era la deuda que el municipio tenía por la caída del Banco Municipal. Dicha deuda constaba de una serie de cuotas, que la gestión Alak cumplió hasta finalizado su mandato. Una vez que asumió el actual intendente Pablo Bruera, se solicitó una reprogramación de lo que en ese momento se debía (alrededor de 27 millones) para pagarlo en 60 meses, con una gracia de 18 meses. Cumplido ese lapso, la gestión Bruera solicitó una nueva prorroga de 5 meses más, que se cumplieron precisamente en el mes de febrero.

Así, el municipio llegó a este momento en el que solicitó la reprogramación de dicho monto, con el aval de informes positivos, en cuanto a la capacidad fiscal, tanto por parte de la Provincia como de la Nación.

Otra cuestión importante del tema tiene que ver con la carta de intención que en diciembre pasado firmaron el intendente Bruera con el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, para regularizar el pago por la Tasa de Capitalidad. Así, la provincia reconoce un error de cálculos en los últimos 5 años (período que la ley municipal permite reclamar) y asume una deuda que ronda los 40 millones de pesos.

Es por eso que desde el bruerismo explicaron que, en realidad, las cuentas quedarían saldadas, ya que la deuda que el municipio tiene por capitales y por amparos y créditos sin garantía rondaría la misma cifra que la provincia debería pagarle por compensación en el cálculo de la Tasa de Capitalidad.

La sesión

Si bien la ordenanza aprobada este miércoles contó con el apoyo de la mayoría de los bloques (sólo la rechazaron la Coalición Cívica y Nuevo Encuentro), la discusión en el recinto dejó algunos puntos a destacar.

En primer lugar, paralelamente al tratamiento de la reprogramación de la deuda, el concejal de Unión Pro (y aparente aliado del bruerismo) Juan Pedro Chaves presentó un proyecto para la creación de una comisión que investigue el proceso de endeudamiento y posterior caída del Banco Municipal, a fin de definir cuál es el monto legítimo y cual el ilegal de la deuda que asumió el municipio.

Esta situación motivó la respuesta del bloque de la Coalición Cívica, que en la voz de Susana Sánchez aseguró que "se quiere hacer pagar a los ciudadanos antes de investigar y hacer pagar a los verdaderos responsables".

En el mismo tono, Gastón Crespo, del GEN, aseguró que "debería existir la decisión política de investigar y denunciar a los verdaderos culpables de la situación generada por el Banco Municipal", a la vez que atacó a la gestión alakista, al afirmar que "todo el PJ debería hacer una fuerte autocrítica, ya que lo que nadie dice es que el 90 % de la deuda es por créditos otorgados sin garantías".

En la misma línea, el Mayor Contribuyente Miguel Pouzo, que también votó en contra del proyecto, aseguró que "cada vez que venimos al recinto nos da la sensación que las cosas son poco claras, que no se analizan los temas como debería hacerse. Lo único que pido es que esta administración defienda a los contribuyentes, cosa que hasta ahora no ha hecho".

Asimismo, llamó la atención la posición del concejal del bloque Unión Celeste y Blanco, José Ramón Arteaga. Pese a que había votado en contra en el mes de octubre, cuando se aprobó la ordenanza preparatoria, cambió su postura para "apoyar el proceso de desendeudamiento", aunque realizó una serie de objeciones que lo llevaron a pedir la modificación de uno de los artículos de la norma.

No aclares que oscurece…

Sin embargo, quién tuvo una intervención muy poco feliz fue el bruerista Enrique Capparelli. En pos de defender el proyecto y la gestión del intendente Bruera, al que calificó como "valiente" por llevar adelante este proceso de pago de deuda, el concejal aseguró que "finalmente la deuda la pagan los ciudadanos". Ante la sorpresa de los pocos que estaban atentos a la alocución, Caparelli no se quedó atrás. Aseguró que "lo que está claro, es que hubo fraude tanto adentro como afuera del banco". La frase, que no hace más que legitimar la posición de quienes exigen una investigación previa de la deuda, fue agregada al acta de la sesión a pedido de la concejal Sánchez.

Finalmente, y luego de alguna otra chicana de un lado y de otro (Tangorra, en su defensa al ex intendente Alak, pidió no olvidar que la desaparición del Banco Municipal se dio en el contexto de la crisis generada por el gobierno de la Alianza) la ordenanza fue aprobada en general con 37 votos positivos y 6 negativos. De esta forma, el Departamento Ejecutivo que lidera Pablo Bruera está facultado para reprogramar la deuda con la provincia, que se terminaría de pagar en el año 2013.

Desde el bruerismo, destacan la ordenanza como un logro en el proceso de saneamiento de las cuentas municipales, además de que insisten que se enmarca dentro del compromiso asumido por el gobernador Scioli por el reconocimiento de la irregularidad en la liquidación de la Tasa de Capitalidad.

Quienes se opusieron, en tanto, aseguraron que se debe investigar a los verdaderos responsables de un proceso fraudulento (como bien expuso involuntariamente el oficialista Caparelli), y que no puede cargarse esa deuda a los ciudadanos.

Todo en una sesión que, además de las discusiones y chicanas habituales, y la presencia de los Mayores Contribuyentes del municipio, contó con un debut y una despedida: Guillermo Renna juró como concejal en reemplazo de Teresa Urriza, quien pidió licencia por encontrarse de viaje. En tanto que Teresa Razzari dejó su banca para sumarse al Departamento Ejecutivo, y fue reconocida por el presidente del Concejo Deliberante, Javier Pacharotti, y por la titular del bloque oficialista, Valeria Amendolara.

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