Si bien ambos proyectos fueron sancionados, desde los bloques no alineados al oficialismo plantearon duros cuestionamientos, como por ejemplo que “hubo excesos” en el gasto público, y, en el caso puntual de la sociedad anónima, que ahora podrá desde construir viviendas, hasta hacer obras públicas y crear fideicomisos, que se “deslindan facultades indelegables” del municipio.
Como anticipó ayer este diario, la oposición planteó cuestionamientos al proyecto que amplía el objeto y la razón social de Grupo Junín, al interpretar que no fueron explicadas cuáles serán sus atribuciones ni su campo de acción, y que se trata de delegar competencias en una empresa que en realidad corresponden al municipio, que para eso cuenta con reparticiones y técnicos que podrían llevarlo a cabo.
En rigor, los distintos bloques contrarios al meonismo –con excepción de la Coalición Cívica, que en el caso puntual de Grupo Junín se abstuvo de votar, por considerar que la empresa ha funcionado bien hasta el momento y que, en consecuencia, tienen que ser los mismos que la han dirigido quienes continúen al frente de las decisiones- critican que con esta ampliación de facultades “se modifique el espíritu” a partir del cual fue creada la firma en 1993.
No obstante, el oficialismo hizo valer la mayoría propia –cuenta con diez ediles, de un total de 18- y sancionó el despacho. En este sentido, el edil radical José Luis Itoiz defendió el proyecto oficial y afirmó que “el rol actual del Estado ha ampliado sus horizontes” y por eso “interviene en el mercado” inmobiliario. Así, el concejal trazó un paralelismo con el caso de Aerolíneas Argentinas, que es subsidiada por el Estado. Y aclaró: “No estamos dando un cheque en blanco para cometer delitos ni infligir la ley”.
Con respecto a las críticas deslizadas por la oposición sobre que la ampliación del objeto social se hacía para “tener caja”, Itoiz remarcó que “toda ganancia que tiene la empresa se reinvierte en la compañía; no se reparten utilidades”.
A su turno, el concejal del MID Ricardo Petraglia afirmó que “darle mandato sin límites [a Grupo Junín] no nos parece apropiado” y cuestionó que en el borrador enviado por el Ejecutivo se mencionan varias cosas, que van desde la posibilidad de que la compañía realice “obras públicas, hasta construcción de viviendas y fideicomisos”, las cuáles, según Petraglia, son “funciones indelegables del Municipio”.
“Nos asusta un poco la discrecionalidad con que se pueda manejar la empresa”, expresó el edil desarrollista y ex candidato a intendente de Junín. “Estamos de acuerdo con la adjudicación de lotes, pero la ampliación excede el rol que debe cumplir esta sociedad”, consideró.
En la misma línea, el concejal del Frente para la Victoria (FpV) Horacio Tusso afirmó que “es un mandato demasiado amplio” el que se le da a la sociedad anónima, cuando la municipalidad “puede desarrollar estas tareas”. En tanto, el socialista en el FpV, Juan Manuel Sequeira, opinó que se trata de “firmar un cheque en blanco” y señaló que, desde su óptica, sería mejor crear una cooperativa.
Por otra parte, Sequeira criticó al Intendente por haber declarado -en una entrevista con DEMOCRACIA- que “votaría en contra de la nacionalización del 51% de YPF”,
Finalizadas las alocuciones, la CC se abstuvo de votar, el MID y el FpV votaron en contra, y la UCR sufragó a favor del proyecto, y como tiene mayoría propia, no necesitó del acompañamiento de miembros de otros bloques para sancionarlo.
Rendición de cuentas
Con respecto a la rendición de cuentas del ejercicio 2011, el concejal del MID Rodolfo Pedernera adelantó que su bloque no acompañaría la medida y recordó, con cifras en la mano, que el presupuesto previsto para 2011 era de 117 millones de pesos, pero finalmente, con otra composición del Cuerpo, se aprobó uno de 108 millones de pesos, ya que el primer documento había sido elaborado en base a un aumento de tasas impulsado por el meonismo del 47%, y se aprobó un 27%, a pagar en tres veces.
Luego de ese preámbulo –y como adelantó anteriormente en una entrevista exclusiva con este diario, el concejal criticó que “hubo una ampliación del gasto de más de 34 millones de pesos, dejando una deuda de casi 12 millones de pesos, de los cuales se compensan $ 5.800.000”.
En total, señalaron desde la oposición, “1.807 partidas tuvieron un gasto superior” durante el año pasado, en “personal, horas extra, viáticos, combustible, publicidad…”.
Entre algunos gastos, que Pedernera consideró “excesivos”, mencionó 500 mil pesos en el supermercado Don Enrique, donde el municipio compra alimentos para personas con necesidades insatisfechas.
“Por qué no recurre a un mayorista”, se preguntó el edil desarrollista, y recordó la respuesta que dio el Secretario de Hacienda cuando estuvo en el recinto: “Nos dijo que ‘como el municipio no paga en tiempo y forma, el único que los aguanta es Don Enrique’”. En este sentido, Pedernera dedujo que el municipio “compra caro” y, por ende, gasta mal los recursos de los juninenses.
Por otra parte, dijo que “nadie sabe qué son los gastos que aparecen bajo la denominación de ‘otros’ y ‘varios’”, los cuales representan una alta suma de dinero. “Por eso dije en diciembre de 2011 que el presupuesto es un dibujo”, subrayó.
Sobre la tasa por derechos de espectáculo, uno de los temas que más polémica ha venido desatando, Pedernera afirmó que no fue presentada la documentación correspondiente a las intimaciones a los empresarios y remarcó que, al faltar unos 2 millones de pesos en concepto de ese tributo, no se cumplió con una ordenanza que, si bien hoy fue derogada, en ese momento estaba vigente. “¡No hay papeles! ¡Cómo vamos a votar un presupuesto si no hay papeles!”, denunció Pedernera. “Si no muestran los papeles de las intimaciones a los empresarios que no pagaron, es porque no los tienen”, afirmó.
En la misma vereda, el concejal de la Coalición Cívica José María Banfi consideró que las intimaciones por carta, a través del Correo Argentino, son “insuficientes”, y puso el acento en la sub-ejecución que hubo en el presupuesto del año pasado en áreas sensibles como bienestar social, deportes, cultura, poda de árboles…
Virginia González, del FpV, cuestionó el exceso en los gastos corrientes, en energía eléctrica y señaló que la deuda que mantienen los empresarios con el municipio por la tasa de espectáculos ($ 2.200.000) es similar al presupuesto destinado a cultura ($ 2.500.000). A su vez, la concejal remarcó las diferencias políticas entre el proyecto cultural del meonismo, y el del kirchnerismo, que apunta a generar más cultura en los barrios, con un fuerte impulso a los artistas locales, y que los empresarios, que son los que más ganan, sean también los que más pagan.
Por el oficialismo, Claudio Martínez salió al cruce de las críticas y admitió que “se gastó más, porque se percibió más”, y atribuyó el aumento del gasto a la inflación y los mayores costos de Ashira. Con respecto al déficit de vivienda, opinó que hay “demagogia” en la oposición al votar en contra del proyecto de Grupo Junín, y citó que, por ser de un color político distinto, el Gobierno nacional “puso en el freezer” al intendente Mario Meoni y no bajó ningún plan más de viviendas sociales.


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