El cuerpo de concejales analizó con preocupación la avanzada del Gobierno Provincial sobre la coparticipación municipal y las autonomías comunales, lo que plasmaron en un documento crítico. Asimismo desistieron de reunirse con el intendente Gustavo Melella, molestos por el manejo «personalista» de las negociaciones, de las cuales aseguraron «nos enteramos por los medios».
Así lo reconoció el propio concejal justicialista, Esteban «Chiquito» Martínez, quien ofició de vocero de todo el cuerpo una vez terminada la reunión en la que los ediles acordaron no recibir al mandatario, en la jornada de ayer, y emitir una postura política mediante un documento «lo que molestó es que no se hizo acompañar por los concejales, a Ushuaia, para defender los intereses de Río Grande como sí lo hizo el intendente de Ushuaia con los concejales de su ciudad, no creo que haya sido intencional pero no fue lo correcto», fustigó Martínez.
Los ediles, presididos por la concejal Miriam Boyadjian, mantuvieron una prolongada reunión en el despacho de la Presidencia, en el que fueron haciendo aportes personales al documento que resultó crítico respecto de la avanzada del Gobierno Provincial, en defensa de la autonomía municipal, y con un marcado disconformismo para con el rol adoptado por el Ejecutivo Municipal, sin ningún tipo de intervención del deliberativo de la ciudad.
«No tuvimos contacto con el Intendente y si hay negociaciones no las sabemos, cualquier convenio deberá pasar por el Concejo Deliberante y nadie se interesó por lo que nosotros opinamos», lamentó el concejal «Chiquito» Martínez en su declaración que transmitía el malestar de la totalidad del cuerpo.
Un duro documento
Finalmente los ediles plasmaron sus firmas en un documento político que se dio a difusión (Ver página 3) en el que destacaron que tras la audiencia de mediación entre los Ejecutivos «como Cuerpo de Concejales del Municipio de Río Grande, nos vemos en el deber inexcusable y el mandato expreso, permanente e irrenunciable, para actuar en nombre y representación del Municipio de Río Grande, ante el gobierno provincial y nacional, agotando todas las instancias administrativas y judiciales legítimas para preservar la autonomía municipal y cuestionar cualquier norma legal o decisión que la limite o que signifique desconocer lo establecido en la Constitución Nacional, en la Constitución Provincial y lo expresamente establecido en los artículos 3, 4 y 89 de la Carta Orgánica».
Allí le «recordaron» al Ejecutivo Municipal «que es nuestro deber inexcusable y el mandato expreso, permanente e irrenunciable de preservar la autonomía municipal y cuestionar cualquier norma legal, decisión, negociación o acuerdo que tenga como resultado la disminución de los recursos municipales, contrariando la autonomía institucional, política, administrativa, económica y financiera establecida», en un llamado de atención al intendente.
Por lo tanto los ediles dejaron sentado en el documento, su «preocupación por la falta de información sobre la cuestión planteada, exigiendo al mismo tiempo se arbitren los mecanismos institucionales a los efectos de dar la participación política necesaria a quienes ostentamos la representación de los ciudadanos de Río Grande».


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