Concejales de Bariloche objetan cambio de uso de hotel a sanatorio

Bariloche (ADN ).- El proyecto de cambio de uso de una obra autorizada para un hotel cuatro estrellas a una clínica tuvo sus primeros reparos en el Concejo Municipal con la señal de alerta que emitieron al menos tres ediles por la polémica modificación para el destino del edificio de la ex clínica Arbos en una zona donde por código no se permite la instalación de centros de salud y que tuvo cuestionamientos por parte del Ejecutivo que ahora la respalda.
La autorización para cambiar de uso con destino “clínica de salud” la parcela 19-2-E-213-05 situada en Diagonal Capraro al 1460 donde se proyecta instalar el Sanatorio del Sol, fue impulsada por el propio intendente Marcelo Cascón haciendo lugar al planteo de la firma Gobur SRL que integran médicos locales entre ellos Miguel González Robinson que adquirió el edificio de la ex clínica Arbos donde sólo existe un aval para construir un residencial turístico.

Los concejales Arabela Carreras (SUR), Alfredo Martín (FG) y Francisco De Césare (PS) anticiparon en la comisión de Obras y Servicios sus objeciones a este cambio de uso del edificio en construcción que cuenta con varias multas y sanciones del Municipio por continuar la obra aún cuando no estaba autorizada y advirtieron las objeciones que tiempo atrás el propio intendente había realizado respecto de las condiciones del edificio y el caos vehicular que significaría.

La excepción que plantea el Municipio sería omitir el Código de Planificación que prohíbe la instalación de cualquier centro de salud en la zona en cuestión argumentando la necesidad de sumar camas de internación ante el déficit que existe en la ciudad y porque se hace “imprescindible mejorar la oferta local de los servicios de salud”.

El emprendimiento con destino “salud” cuenta con la factibilidad de la IV Zona Sanitaria que también apela a la necesidad de camas de internación considerando que la Organización Mundial de la Salud recomienda tener entre 4 y 5 camas de internación cada 1000 habitantes y en Bariloche con las 262 camas entre el sector privado y público esa relación disminuye a 2 cada 1000.

También tiene informes de la Dirección de Tránsito y Transporte que exige playa de estacionamiento anexa al edificio, la Subsecretaría de Gestión Urbana que alerta acerca de la concentración de personas que agravaría las condiciones del tránsito, y la Subsecretaría de medio Ambiente que concluye que el proyecto es “viable ambientalmente”.

En el proyecto para su autorización enviado por el intendente con firma de funcionarios del área de Planeamiento, indica que es necesario “crear herramientas imprescindibles que permitan lograr el fin deseado” y que se garantice el tratamiento de cada caso particular de acuerdo con el “espíritu democrático y participativo” planteado en el Código Urbano de 1995.

Arabela Carreras se quejó que el intendente “cambió” sus argumentos que antes rechazaban la posibilidad de que este edificio se transforme en clínica ya que “no es apto para recibir cuestiones de salud” recordando que se mencionó en su momento que el ancho de los pasillos y las puertas no eran acordes.

Alfredo Martín agregó que también el nudo vial y la falta de estacionamiento eran cuestionados meses atrás y apuntó a que “la necesidad de camas nadie lo duda pero por otro lado cuando la cooperadora del hospital quiso construir el hospitalito en el Alto con camas de internación, Salud Pública lo rechazó porque iban a agregar camas en el hospital y ahora quieren 30 camas en el privado”.

Se sumó a las quejas el socialista Francisco De Césare aunque el proyecto finalmente no fue tratado ya que se remitirá la documentación de todo el expediente a cada edil según propuso Claudio Otano quien presidió la comisión y defendió la iniciativa alegando la necesidad de un centro de salud privado.

El proyecto que el Ejecutivo pretende se apruebe incluye “condiciones excluyentes” todas ellas vinculadas al tránsito para la firma que peticionó el cambio de uso como la creación de 37 plazas para estacionamiento ubicado como máximo a 300 metros del sanatorio (debido a que el edificio en construcción no cuenta con espacio para estacionar), un replanteo del ingreso y egreso de las ambulancias y proveedores, resolver los espacios de estacionamiento cuando alguien acude por emergencias, preveer giros entre las calles Diagonal Capraro y Sarmiento, entre otros.(ADN)

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