Se sancionó una resolución pidiendo al intendente que la convoque. El proyecto fue aprobado por los tres votos radicales y el de Pablo Grasso. Zavaley, Figueroa y Santamariña se abstuvieron. “Estamos de acuerdo, pero no es el momento”, expresaron.
Varios eran los temas que reclamaban la atención de los ediles, como también se concretaron sendos homenajes, fundamentalmente recordando el Día de la Memoria y a los veteranos de Guerra de Malvinas.
Pero, sin dudas, fue el debate sobre la convocatoria a elecciones para conformar una Asamblea Estatuyente para el dictado de la Carta Orgánica Municipal donde se centró el mayor debate.
Coincidencias y diferencias
En ese tema, la totalidad de los concejales coincidió en la importancia que, como herramienta, tiene la Carta Orgánica. En los tiempos para la elección fue donde se generó el mayor intercambio de opiniones, ya que desde el trío de concejales del PJ, en el que no está Grasso, señalaron que ante el estado de las finanzas del Municipio, estos no son tiempos para llamar a elecciones, sino que se deben resolver otras prioridades. Para los radicales y el concejal Pablo Grasso, autor del proyecto, una cosa no quita la otra y consideraron que se podía hacer paralelamente. “La decisión política ahora la tiene el intendente”, sostuvo el edil justicialista. El proyecto fue aprobado por la mayoría de los votos de Fadul, Gareca, Fernández y Grasso, en tanto que Figueroa, Zavaley y Santamariña se abstuvieron.
A la hora del debate, fue el autor del proyecto quien hizo referencia a las distintas etapas que tuvo la convocatoria a elecciones, desde que el 5 de diciembre de 2007 se aprobara la ordenanza que fija la necesidad de dictar la Carta Orgánica. “Cada momento tuvo sus porqué”, dijo Grasso sobre su postura. Rescató que “en este año no hay elecciones generales de ningún tipo, podemos abocarnos a la discusión de nuestra Constitución Municipal. El intendente tiene la decisión política y su decisión será aceptada por nosotros; tiene 90 días para hacer el llamado. No es una orden ni una exigencia. Las prioridades son todas: tierras, viviendas, transporte, pluviales” y también lo institucional.
Miradas a favor
Jorge Gareca adelantó el voto positivo del bloque radical. Sostuvo que es el tercer intento de llamar a elecciones y recordó que han pasado “17 años” desde que se reformara la Constitución que otorga la facultad de la Carta Orgánica a los municipios. Y fueron siempre, dijo, “las cuestiones económicas” las que primaron para no sancionarla.
Mientras Juan Antonio Fernández se refirió a la “discriminación que sufrió el Municipio en la gestión de Roquel” en temas presupuestarios, el presidente del Concejo, Pablo Fadul, recordó que en los cuatro años de concejal siempre habló de la Carta Orgánica “y siempre por solicitud de los vecinos”.
Sigue sosteniendo, dijo, que es una herramienta fundamental para la vida democrática de la ciudad y “lamento que se la vea como un gasto”.
Rechazó que se busque poner palos en la rueda. “No crean que porque hoy, circunstancialmente, esta presidencia la ocupa una persona de otro partido se busca poner palos en la rueda. Esto lo hacemos con total buena fe”, señaló.
No es el momento
El concejal José Zavaley coincidió “con el espíritu de este cuerpo”, pero pidió “que no sobrecarguen el carro, sabemos las demandas que hay que satisfacer y que todos conocemos”. “No decimos que no a la Carta porque estamos convencidos de su necesidad, pero la génesis de la Carta tiene que ser el consenso y debe darse mediante un proceso”. Juan Carlos Figueroa adelantó su voto por la abstención aduciendo que dicha herramienta “es necesaria, pero no es el momento oportuno”.
Laura Santamariña también fundamentó su abstención. “Entiendo que la Carta Orgánica es uno de los ejercicios de la democracia más destacados en el ámbito municipal” y sostuvo que pese a que considera que este no es el momento, sí sostuvo que en esta gestión “se hace ineludible el llamado a elecciones para estatuyentes. A futuro y en forma consensuada”.

Comentá la nota