En la última sesión del Concejo Deliberante fue aprobado un pedido de una vecina para construir su casa, que estaba tramitado hace más de 4 años. Sólo uno de los ediles no estuvo de acuerdo.
En la sesión ordinaria de ayer, el Concejo Deliberante de General Pico trató trece puntos en total. Fue una sesión breve que tuvo entre sus temas un expediente municipal, visto previamente por el Ejecutivo y el Organismo de Tierra, que contiene la solicitud de una residente de la ciudad que pide a la comuna la donación de un terreno para la construcción de una vivienda propia.
En el momento en que tuvo tratamiento el ítem once, Obiols manifestó que por su postura iba a ser considerado como "insensible y perverso", pero que no pensaba apoyar la entrega de la propiedad municipal. El argumento del concejal consideró que la vecina era una persona de admirar por su valor social, ya que tiene hijos propios y también es madre sustituta, además el informe socioeconómico demuestra que tiene una necesidad real, pero la donación no significa una solución verdadera. Obiols aclaró que esta medida era un "salvavidas de plomo", porque el terreno va a generarle gastos a la mujer que, es probable, que no podrá afrontar.
Para ceder el terreno se impusieron varias cláusulas. La vecina deberá presentar la escritura, pagar las tasas municipales, en un plazo máximo de 6 meses tendrá que presentar los planos de construcción que implican el trabajo de un profesional privado y, en tres años, ya está obligada a construir un mínimo de metros cuadrados entre cocina, baño y habitaciones. Por lo tanto, la edificación de la casa y mantener la propiedad será un gasto extra, que si la mujer no puede afrontar recaerá otra vez en la asistencia municipal. A pesar de que esta gestión ha tenido muy pocas donaciones, a diferencia de los gobiernos anteriores.
Regularización.
Desde la Dirección de Recursos Humanos y Patrimoniales, a cargo de Fernando Koncurat, confirmaron que suele haber consultas por inmuebles, ya sea para donación o venta, por parte de particulares e instituciones, pero el municipio "no tiene terrenos para donar", dijo Koncurat.
El caso que se aprobó en el concejo fue una "regularización". El funcionario reconoció que se trató de una excepción porque hace más de 4 años que la mujer había hecho los trámites, o sea que data de otro mandato municipal. La última venta de propiedades hecha desde la comuna fue entre los años 2008 y 2009, con 10 lotes, y a futuro se sacarán dos sobrantes de una subdivisión.
En referencia al IPAV, Obiols analizó que hubo algún impedimento por el cual la mujer no pudo acceder a una casa de barrio en las adjudicaciones pasadas. El comentario en el recinto fue que la señora "convivía con una persona que tenía una propiedad inmueble", lo cual la perjudicó ante el IPAV. Pero, el concejal, agregó que otras personas con menores merecimientos han tenido acceso a viviendas y que la necesidad de esta vecina es verdadera y existe desde hace años.
Obiols explicó su postura. Los terrenos que ingresan al patrimonio municipal, contó el concejal, por lo general son de alguna persona que dejó de pagar las tasas a la comuna. Por lo tanto, ya hubo una deuda que impidió el ingreso de fondos que son usados para mantener y mejorar la ciudad. Y, esas tierras pueden ser vendidas o subastadas, como va a ocurrir en los próximos días con una serie de dos sobrantes de subdivisiones que están sobre las calles 12 y 14, cerca del cementerio. "Los terrenos municipales son bienes que deben ser cuidados como el dinero que está en la caja municipal o las maquinarias que trabajan en las calles", concluyó Obiols.
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