El concejal K Juan Pablo Niriche presentó un pedido al Departamento Ejecutivo, a través de un proyecto de comunicación, para que las autoridades informen -entre otras cosas- sobre el trabajo realizado hasta el momento en el relleno sanitario municipal, qué tipo de residuos se destina al mismo y cómo es el tratamiento previo realizado.
Además, a este proyecto se suma la iniciativa de creación de un programa de educación y concientización sobre la clasificación y reciclaje de los residuos sólidos urbanos para llevar adelante en las escuelas del municipio. “La educación ciudadana en separación en la fuente busca enseñar a todos la importancia de reciclar y cómo se debe hacer este proceso en hogares, colegios, lugares de trabajo y demás, para que den lugar a flujos circulares de materiales, y también a reducir a través de diversas estrategias la cantidad de residuos que generamos”, detalló Niriche.
Los números
“El tratamiento de los residuos producidos por la sociedad es un problema no resuelto en Junín como en la mayor parte de las ciudades de nuestro país. La compactación de residuos en la actual modalidad de recolección impide una correcta separación por categoría produciendo un enorme flujo de materiales y residuos sin tratamiento adecuado”, dijo el edil justicialista.
Además, recordó información brindada por la empresa encargada del tratamiento: 100 toneladas que se depositan diariamente en el relleno sanitario, entre 50 y 60 son recolectadas por Ashira y el resto son residuos forestales y escombros. “Es decir, de las 1500 toneladas al mes que llegan al relleno a través de Ashira, sólo 100 son sometidas algún tipo de proceso de reciclaje, y este se debe en mayor parte, a la gente que se acerca en busca de comida y materiales para vender”, observó Niriche.
Al respecto, remarcó que “en Junín el nivel de basura sin tratamiento alguno es observable a simple vista desde la vera de la ruta en la que se encuentra el relleno sanitario municipal”.
“Por otro lado, esta situación entraña el derroche irracional de recursos, que en su elaboración demandaron consumo de energía y la extracción de materias primas y recursos naturales. Sumado a esto, la práctica frecuente de la incineración, con la peligrosidad de accidentes que esto genera si consideramos la cercanía del predio con Ruta Provincial 65 y la Ruta Nacional 188, tienen como resultante la exposición del aire y el agua a sustancias tóxicas, originando contaminación del ambiente y amenazas para la salud”.

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