Con motivo de la situación que se observa en algunos barrios de nuestra ciudad, con la baja presión y a veces la falta total del agua corriente;
En consecuencia, luego de una evaluación de la situación y buscando distintos antecedentes, se está en condiciones de afirmar:
1) Ante el crecimiento demográfico que últimamente está teniendo la ciudad, se tendría que haber previsto proyectos de obras de búsqueda y ampliación de agua potable.
2) No obstante, pudimos saber, que durante el año 2011, se pusieron en funcionamiento los primeros dos pozos de agua, que se habrían logrado sin arsénico (Según datos proporcionados, producen 32.000 litros/ hora cada uno). Este acontecimiento tendría que haber tenido más difusión para conocimiento de todos los vecinos de Junín.
3) Buscando datos comparativos de consumo de agua por habitante, en Junín estaría calculado superior a los 500 litros de agua diarios, mientras que otras ciudades el consumo es mucho menor: Córdoba 336 litros, Israel 158 litros, Buenos Aires 335 litros, Madrid 171 litros, por dar algunos ejemplos. (La OMS fija el consumo diario razonable en 50 litros por día).
4) Otra cuestión significativa, es la falta de medidores de agua, en varios sectores de la ciudad.
5) El sistema doméstico de uso del agua no contempla la racionalidad y el valor del recurso.-
6) Esta situación, sugiere un plan de emergencia, para evitar que pueda agravar el sistema de red de agua en gran parte de la población.-
7) Es una realidad que la población no ha sido ilustrada para cuidar un escaso y muy valioso recurso. Oportunamente se abundó en reclamos por la calidad del agua, pero no se hizo lo mismo por la cantidad de agua que se utiliza. Esto habría provocado una desvalorización errónea del líquido elemento.
8).- Con respecto al riego de las calles, -según información obtenida- los camiones regadores utilizarían el agua de pozos no aptos para el consumo humano y que son parte de las exploraciones que hizo Obras Sanitarias Municipales y ahora sirven para riego de calles solamente. Esto, también es poco difundido para conocimiento público.
La problemática de la escasez del agua potable, es mundial y por tal motivo existen muchos y valiosos ejemplos para estimular el uso controlado del agua, para evitar el mal consumo y derroche, provocando que otras personas se perjudiquen ante la falta del servicio esencial para la vida.
Como ejemplo de ello, un inodoro promedio consume 24 litros de agua, y aún existen de hasta 36 litros, que se arrojan cada vez que se oprime el botón. Hay lugares donde existen artefactos de doble uso que permiten el escurrimiento de líquidos con un botón de 6 litros y los sólidos con otro botón de 18 litros. Si una persona por día utiliza no menos de 5 veces el inodoro, la mayor parte solo para eliminar líquidos, con lo que si se utilizara el de 6 litros solo en 100.000 habitantes en Junín se ahorrarían por ese ítem 5.400.000 litros por día. Si se toma en cuenta también lo que pierde una válvula de inodoro que cierra mal, o el goteo de una canilla, o una manguera abierta en riego, son observaciones que deben ayudar a mejorar la toma de conciencia, que entre todos tendremos una solución en 24 o 48 horas, pero solo si queremos, si la solución la debería dar el municipio con obras y la instalación de medidores, cosa que compartimos, pero ese trabajo llevaría años, mas presupuesto y un esfuerzo que no solucionaría en forma inmediata el problema actual.
Por otra parte, y según información obtenida, de continuar la situación climática, algunos pozos pueden quedar fuera de servicio, ya que al bajar las napas la calidad de muchos pozos podría deteriorarse.
En consecuencia, esta Mesa Directiva, hace un llamado a toda la población para que entre todos cuidemos el agua, compartamos estas sugerencias con los vecinos, que el agua que cada uno malgaste será en perjuicio de otros, que desde la Federación vamos a trabajar para que el municipio logre hacer más y mejores obras, pero en este momento la única solución rápida depende en gran medida de los vecinos.
Entre todos, evitemos las pérdidas de agua de canillas, depósitos de inodoros, etc. etc., haciendo un uso más responsable del agua y entre todos tendremos, por lo menos la parte nuestra solucionada, la otra, la del gobierno local va a llevar más tiempo y más inversión, pero sobre todo no es inmediata.
Por último resulta dable resaltar, que el agua no tiene ningún color político; la emergencia hídrica tampoco, las soluciones de hoy son nuestras, las del futuro corresponde al gobierno.
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