La comuna quiere bajar a 16 años la edad de admisión

La directora municipal de Sanidad y Control de Actividades Económicas, Daniela Bibiana Bejar, afirmó que "la responsabilidad primaria" en el control de ingreso de menores a los boliches "es de los propietarios", y propuso un debate acerca de si debe bajarse a 16 años la edad mínima para ir a locales nocturnos.
El debate público sobre la violación de la ordenanza que impide a menores de 17 años entrar a los boliches y a los bolicheros venderle bebidas alcohólicas a menores de 18, volvió a un primer plano con la denuncia de dos madres contra el dueño del local Babilonia y un relacionista pública porque habrían abusado de sus hijas, permitiéndole previamente ingerir gratuitamente mucho alcohol.

"La responsabilidad primaria de los controles es de los dueños de los locales. La Municipalidad es una segunda barrera de control, y la realidad es que debido a la cantidad de boliches que hay que controlar es imposible estar continuamente en todos. Además, si lo hiciéramos, el control pasaría a estar exclusivamente en nuestras manos, cuando se trata de una actividad privada que tiene fijadas sus reglas a través de una ordenanza. En este caso específico, justo ese día (el domingo a la madrugada) no fuimos a ese lugar, sino que nos concentramos en otros dos boliches (El Sol y Jockey)".

- ¿Con cuántos inspectores?

- Seis, que están divididos en tres grupos de dos porque nunca van solos, más el jefe del área. Todos van rotando.

- O sea que los controles son aleatorios.

- Más que aleatorios, se considera la cantidad de personas que ingresa a cada local, teniendo en cuenta los días y los lugares que priorizan los menores. Ahí se focalizan los controles.

- ¿Desde que asumió, en diciembre, detectaron muchos casos de menores en boliches?

- Sí.

- ¿Aplicaron multas?

- Muchas.

- ¿Qué es muchas?

- A un boliche se le hicieron siete multas.

- ¿Y pagan?

- Sí, aunque ese no es el problema. Las soluciones deben buscarse a través de la concientización, cuando todos los adultos -principalmente los padres- entendamos que es un riesgo que un menor esté ahí adentro. Si hay un límite puesto es por algo.

"No venden alcohol".

Más adelante, Bejar remarcó que "hay una situación particular con los chicos de 16 años. Es raro... si un padre cree que su hijo es responsable para manejarse dentro de un boliche, habría que ver si conviene bajar el límite de edad en un año, y que en vez de 17 puedan entrar los menores de 16".

- ¿Está previsto que el Departamento Ejecutivo proponga modificar la legislación?

- Le pedí a los bolicheros que se acerquen al Concejo Deliberante. Yo soy joven (34 años), veo el movimiento que hay en el centro y me doy cuenta de que esa franja de 16 años pulula por todos lados para ver donde puede entrar. Ya lo comprobamos cuando enviamos a todos los inspectores a un local y veíamos que al no poder ingresar iban a otro. Los inspectores aparecieron en este segundo boliche y pasó lo mismo. Los corrimos a un tercero y se repitió la escena. Por eso digo que por lo menos habría que analizar la posibilidad de permitir el ingreso a partir de los 16, porque a estos chicos hay que generarle espacios para que tengan un lugar donde divertirse sanamente. Para ellos, el matineé termina a la medianoche.

- ¿Si fuera así, no podría a pasar con los de 15 años lo mismo que ahora pasa con los de los 16?

- Está claro que hay que hacer una evaluación más profunda. Hoy los de 17 pueden entrar, pero no pueden consumir alcohol. La diferencia pasa por ahí, por el consumo.

- ¿Detectaron si a esos menores les venden alcohol?

- No. Dejan entrar a menores, pero no vimos que les vendan alcohol.

- ¿Además de multas, hubo clausuras?

- No, porque se trata de una infracción. Una clausura puede ordenarse cuando se excede la capacidad de un boliche en forma exorbitante. Si el exceso es poco, se ordena que retiren a un grupo de personas. Lo que sí tienen las multas es que sus valores se van multiplicando.

- ¿Qué harán con Babilonia?

- Me llegó una notificación policial (por haberse dejado entrar a las dos menores), pero al no haber inspectores en ese momento, el municipio no puede labrarle una multa. Voy a esperar cuál es la opinión de Asuntos Jurídicos. No sé si alcanza con los testimonios de ambas chicas para hacer algo.

“DNI falsos y de calidad”

“Hay un tercer control que puede participar y que es la policía, que hasta tiene más facultades que los inspectores municipales –expresó Bejar–. De hecho, así se descubrió que están entrando muchos menores con documentos falsos y de buena calidad. Los padres no toman dimensión de que se trata de un delito, adulteración de documento público”.

– ¡Documentos falsos y de buena calidad para entrar a un boliche!

– Así es, cédulas y documentos nacionales de identidad. Se detectaron varios casos, y puntualmente tres de ellos fueron derivados a la justicia.

Citarán a las menores

El fiscal Carlos Ordás citará, la próxima semana, a las dos menores de 16 años cuyas madres denunciaron que fueron abusadas, el domingo a la madrugada, por el propietario del boliche Babilonia y un relacionista público. Los testimonios de ambas son considerados esenciales porque a partir de lo que digan, o dejen de decir, la investigación puede ir para un lado o para el otro.

El presunto hecho ocurrió después de las seis de la mañana, cuando los sospechosos habrían llegado en un auto a las menores, hasta el domicilio de uno de ellos, para mantener relaciones sexuales, después de haberles permitido ingerir varios tragos de alcohol.

Personal de la Tercera se trasladó a esa vivienda de Escalante al 500 y hasta llegó a demorar al relacionista porque no habría tenido en su poder la documentación del vehículo en que se movilizaba. En ese momento, el joven habría sido visto en el auto junto a una de las chicas.

En principio, la pesquisa apuntaría a saber si se configuró la figura delictiva que apunta a quien "abusare sexualmente de persona de uno u otro sexo, aprovechándose de que la víctima por cualquier causa no haya podido consentir libremente la acción". El delito está sancionado con entre seis meses y cuatro años de prisión.

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