Asciende a 82 millones de pesos y ya había sido reestructurada en 2010. En aquel año Scioli abrió el primer programa de Desendeudamiento Municipal, que incluyó a General Pueyrredon. El lunes la comisión de Legislación evaluará la convalidación de un nuevo acuerdo de refinanciación.
Las deudas incluidas en este acuerdo son las mismas que ya habían sido reestructuradas en 2010 en el marco del Programa de Desendeudamiento Municipal impulsado por el gobernador Daniel Scioli, luego de que el Gobierno nacional otorgara esta misma flexibilidad en favor de las administraciones públicas provinciales, a las cuales se les había concedido ventajas para que pagaran sus compromisos con la Nación.
La comuna de General Pueyrredon fue en ese momento una de las más beneficiadas por la medida, por tratarse de la que mayor volumen de deuda tenía con la Provincia. Sus pasivos estaban constituidos, en su mayoría, por los créditos solicitados durante la gestión del ex intendente Elio Aprile con el Banco de la Provincia de Buenos Aires para ejecutar un amplio plan de obras públicas que, en aquel momento, fue bautizado como Plan Mar del Plata 2000 y que tenía como garantía la sobretasa de 3 y 4 pesos aportada por los contribuyentes.
El monto de la deuda que el municipio tenía sólo con el Bapro ascendía a los 71 millones de pesos.
Dentro del plan de reestructuración implementado en 2010, ingresaron además otros 5 millones de pesos vinculados a otros préstamos concedidos por el Estado bonaerense para financiar una serie de obras y programas específicos durante sucesivos gobiernos. La adhesión a este programa le permitió a la comuna local evitar el pago del capital y los intereses durante los ejercicios 2010 y 2011, liberando así importantes partidas presupuestarias para destinarlas a otros fines.
Dos nuevos años de gracia
Este año, la Provincia decidió renovar el acuerdo para lo cual la ministra de Economía, Silvina Batakis, firmó nuevos convenios con diferentes intendentes, entre ellos con el de Mar del Plata, Gustavo Pulti. No obstante, para que la nueva reestructuración entre en vigencia deberá ser convalidada por el Concejo Deliberante, el cual comenzará a discutir el tema desde la semana que viene.
El nuevo convenio preve conceder otros dos nuevos años de gracia, con lo cual la comuna se vería liberada de pagar sus compromisos durante los ejercicios 2012 -los cuales en los hechos no están siendo exigidos- y 2013. De este modo, recién comenzaría a volver a abonar los créditos en enero de 2014.
La refinanciación, que ahora afectará a una suma total de unos 82,8 millones de pesos, tiene como condición la aplicación de una tasa de interés del 6% anual y la devolución de esa deuda en 204 cuotas mensuales, lo que extendería su plazo de vigencia hasta el año 2031.
En esta ocasión, la Provincia sumó dos nuevas condiciones para los municipios que adhieran al programa. Una de ellas consiste en la obligación de informarle de manera mensual a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) cuál es la conformación de su nómina de personal y sus remuneraciones. La otra, establece que cada tres meses el municipio tendrá que presentar ante Economía de la Provincia un informe sobre la evolución de sus recursos y de sus gastos.



Comentá la nota