"En los próximos días habrá novedades", afirmó ayer el intendente Gustavo Bevilacqua, quien aseguró que sigue adelante el plan para cubrir la salida del Grupo Plaza. Acerca de las responsabilidades en la transición, agregó: "Hay un servicio público que sostener, sobre el cual esencialmente la responsabilidad es municipal pero compartida con el Concejo".
Se trata en principio de la adquisición de unidades 0 kilómetro cuyo costo estimado es de 600 mil pesos.
"La idea es incorporar coches nuevos para evitar gastos iniciales en mantenimiento", señaló el jefe comunal.
Bevilacqua realizó declaraciones durante una visita --acompañado por el subsecretario de Obras y Servicios Públicos, Rubén Lascano-- a la construcción del nexo aliviador que se lleva adelante en los barrios Estomba y Los Almendros, emprendimiento financiado por el Estado nacional a través del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enhosa), obra que se encuentra en un 85% de avance.
El intendente relativizó la suposición de que la tragedia en la estación de Once afectara la situación de Plaza y Mayo, teniendo en cuenta que el servicio está a cargo del mismo grupo empresario.
"Nosotros nos estamos ocupando de nuestra ciudad y, luego de decretar la caducidad a las firmas por su ineficiencia, nos estamos dedicando a organizar la transición y a pensar el nuevo esquema de transporte público", indicó.
A partir de decretada la caducidad del contrato, Plaza y Mayo están obligadas a mantener sus 12 líneas en operatividad por al menos dos años, aunque ayer Bevilacqua dejó en claro que tanto el municipio como la empresa Rastreador Fournier --operadora de los cuatro recorridos restantes-- pretenden ir tomando a la brevedad algunas de las líneas.
"No quiero dar fechas, porque esto es un proceso que exige muchas decisiones y lleva sus tiempos. Pero avanzamos en la decisión de comprar nuestros propios colectivos y en los próximos días tendremos novedades", agregó.
Explicó además, tal cual adelantó este diario, que no será el municipio sino la Sociedad Anónima de Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM) --en la cual la comuna tiene un mínimo del 51% de participación-- la que tomará a su cargo la administración de la prestación.
"Es una sociedad que ya maneja de manera eficiente la tarjeta Bahía Urbana y puede tomar esta nueva responsabilidad", detalló.
Agregó asimismo que se vienen teniendo charlas con la Unión Tranviario Automotor (UTA) para analizar cómo los choferes que hoy dependen de Plaza-Mayo pueden ser absorbidos por Rastreador Fournier y la SAPEM.
Sobre la oposición. "Voy a seguir convocando a todos los concejales para, entre todos, lograr tener el transporte que la ciudad merece".
De esta manera el intendente Bevilacqua reafirmó su compromiso de hacer partícipes a todas las fuerzas políticas en las decisiones que tome en esta crisis del transporte público.
"Hay un servicio público que sostener, sobre el cual esencialmente la responsabilidad es municipal pero compartida con el Concejo Deliberante. En eso agradezco a los concejales que acompañaron nuestro proyecto, lo cual no significa que apoyen mi gobierno, porque compartieron la necesidad de la gente. Pero también voy a seguir convocando a las fuerzas que no nos acompañaron con su voto, para que nos ayudemos entre todos".
El detalle. En horas pico y contando los denominados "plantones" (ómnibus de auxilio), Plaza dispone hoy en la ciudad de 122 coches. Cada recorrido insume, en promedio, diez unidades, con lo cual el municipio deberá asumir una inversión de 10 millones de pesos por cada traza que pretenda asumir.
Además. Bevilacqua habló de los micros urbanos en ocasión de la visita a una obra iniciada hace 9 meses. Se trata del nexo aliviador que ayudará a mejorar la situación sanitaria de los habitantes de los barrios Estomba y Los Almendros. La tarea tiene un presupuesto de 1.267.000 pesos y comprende el recambio de cañerías en diez cuadras del sector, colocando piezas de PVC de 355, 315 y 250 milímetros de diámetro.
Plaza tiene plazo hasta el lunes
Mientras el Grupo Plaza mantiene un mutismo total sobre cómo actuará ante la decisión del municipio de decretar la caducidad de su contrato de concesión --la cual le fue comunicada de manera oficial el último viernes 17--, el inicio de las clases, que de manera gradual se registrará esta semana, será la prueba de fuego sobre la postura de las compañías que operan 12 de las 16 líneas del transporte urbano local.
Desde que el intendente Bevilacqua concretó su decisión de aplicar la "máxima sanción" prevista por el contrato de concesión, como respuesta a las cinco mil infracciones aplicadas por incumplimientos de frecuencias, mal estado de unidades y cambios de recorridos, la compañía capitalina se llamó a silencio.
Fueron infructuosos todos los intentos de este diario de obtener una respuesta a través de Gustavo Gago, vocero oficial. Tampoco está disponible el abogado Alex Diberardini --se dice que se encuentra fuera de la ciudad-- representante legal de la empresa en nuestro medio.
A partir de comunicada la caducidad al tándem Plaza-Mayo mediante una cédula, entregada en la sede local de las empresas y también en su casa central de la Capital Federal, las mismas disponen de un plazo de diez días hábiles para interponer un recurso, el cual se cumple --en virtud de los tres feriados de las últimas semanas-- el venidero lunes 5 de marzo.
"Ese tiempo se les acordó por la ordenanza general 267. Las empresas pueden solicitar que se revoque la caducidad --pedido que nosotros rechazaríamos-- a partir de lo cual se agotará la vía administrativa, abriendo el camino judicial", señaló a "La Nueva Provincia" el asesor letrado del municipio, abogado Claudio Pontet.
En caso de no objetar la cancelación del contrato, Plaza-Mayo están igualmente obligadas a mantener su servicio por, al menos, dos años desde que se les comunicó su situación.
Usuarios Testigos. Devenidos en "malos de la película" o "héroes del momento", los miembros de la comisión de Usuarios Testigos --cuyos informes mensuales fueron un componente clave para determinar la caducidad de Plaza-Mayo-- anticiparon que esta semana será definitoria para determinar la calidad del servicio de las empresas a partir de su nuevo status.
"Si va a haber algún cambio de actitud se va a notar apenas empiecen las clases. A partir de hoy haremos controles intensivos para saber dónde estamos parados", señaló Bibiana Dicek, una las referentes del grupo que, de manera "artesanal", controla el funcionamiento de las distintas líneas.
Si bien Dicek explicó que desde que se decretó la caducidad no se notó una baja en la calidad de funcionamiento de las 12 líneas que administran Plaza-Mayo, reconoció que en febrero la comisión no realizó un seguimiento exhaustivo, aunque el último domingo se concretó una medición que resultó desalentadora.
"Hice un control ese día y noté la falta de al menos un coche por línea. La conclusión fue que de los 52 micros que debían circular, sólo había 42, lo cual realmente afecta mucho la prestación para un día en que las frecuencias se amplían", indicó.
A pesar de ese faltante, Dicek sostuvo que no puede tomarse como un empeoramiento del comportamiento de Plaza-Mayo.
"La realidad es que ese tipo de faltantes se repite desde hace meses: es habitual en estas compañías", finalizó.

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