Después de casi 50 días de gestión, el Interventor de la Caja de Servicios Sociales dio a conocer, mediante un parte de prensa, el detalle financiero de la obra social provincial.
Vera aclaró a este medio que la deuda “histórica” de la obra social fue en realidad de 192 millones de pesos.
Promesas
Según el Interventor, desde el 4 de enero la obra social estaba en cesación de pago y suspensión de prestaciones en medicamentos en toda la provincia, y en los centros de derivación de alta complejidad (Comodoro Rivadavia – Ciudad Autónoma de Buenos Aires).
El funcionario destacó que durante la gestión de Fabio Vázquez (no lo nombró) hubo “promesas de pago incumplidas” desde noviembres y meses anteriores. En ese periodo sostuvo que hubo áreas “acéfalas”, como fue el caso de las delegaciones de las localidades del interior provincial. Algo que también se reprodujo en los controles de facturación, los cuales “se encontraban completamente colapsados”. (Dato similar que Korenfeld había advertido mediante su carta a los afiliados y prestadores).
Números
En cuanto a los números, dio cifras “comprometidas” de pago para el funcionamiento de la obra social. En detalle, se comprometieron: “$ 10.500.710 para el mes de enero, $ 26.306.963 para febrero y a la fecha existen $ 15.923.282 para el mes de marzo”.
Pero aún -aclaró el funcionario- queda pendiente un cronograma de pago para todo lo concerniente a las derivaciones, como es transportes, hoteles, comida e insumos a “zona sur; zona norte y la totalidad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires)”.
Debería ser normal
Las localidades de zona norte fueron las más afectadas tanto por la suspensión de prestaciones como obtención de medicamentos.
Sostuvo que se estipuló un pago semanal de un millón de pesos y que pese a esto, “aún existen problemas con la provisión de medicamentos”.
“La Caja abonó todo lo que prometió. Hoy (por ayer) terminamos de pagar a prestadores médicos, odontólogos de zona norte y la semana pasada anterior en Río Gallegos”, acotó en diálogo con TiempoSur.
Agregó que los afiliados no deberían tener inconvenientes. “Los problemas son con los medicamentos, pero debería estar todo normalmente”, aseguró.
En el comunicado menciono que paralelamente la CSS, a través de farmacias mutuales y sociales, permite al afiliado la continuidad de su tratamiento “crónico o de urgencia”

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