Comprometen a Javier Formigo

(General Pico) - El testigo Miguel Ángel Pérez relató ayer ante el tribunal de la Cámara del Crimen que contrató a Javier Formigo para trabajar en el campo de Armando Giraudo y que el imputado era una "persona violenta y fácil de ofenderse".
Añadió que el sospechado "observaba" de manera permanente los movimientos que realizaba la familia del chacarero asesinado y que en más de una oportunidad escuchó a la víctima hablar de dinero con sus personas de confianza.

En una nueva audiencia del debate oral y público por el crimen del productor agropecuario de Caleufú, el empleado - "y amigo de toda la vida" de Giraudo- dijo que contrató a Formigo en febrero del 2009 porque lo conocía del pueblo y sabía que era trabajador. No obstante, agregó que tenía carácter fuerte, se peleaba todos los días con sus compañeros y recibía frecuentemente llamadas telefónicas.

A su vez, señaló que el detenido era amigo de su hijo Nazareno, quien también trabajaba en el campo de la víctima, y que no tenía relación con el propietario de la chacra. "Tenía problemas con Marta, la esposa de mi patrón", indicó.

Pérez contó que en febrero trasladó al campo una casilla que fue ubicada en el patio, cerca de la casa donde mataron al productor agropecuario. "Formigo y yo sabíamos el horario en que Giraudo, su esposa y su hija iban o venían a la chacra", expresó.

Confirmó que días antes del crimen, el dueño hizo un asado e invitó a Pérez y a su contratado.

"En ese momento, el jefe me dijo que descanse unos días, que vuelva el lunes a la mañana para que reciba un dinero que me iba a prestar con la intención de que pudiera pagar el alquiler de mi quinta", afirmó. Y agregó: "También me comentó que tenía pensado comprar una camioneta Toyota para regalársela a su mujer". Para el testigo, Formigo escuchó esa conversación y cada una de las charlas privadas que el propietario mantenía con su empleado de confianza.

Wirtz.

Según Pérez, en ese momento una gran cantidad de personas "entraban y salían" del campo de Giraudo. Detalló que el dueño le pagaba a los trabajadores en efectivo y en la puerta del patio que enfrenta la casa.

También expuso que, el día del crimen, Formigo se dirigió a la vivienda de la mujer del testigo

para contarle la trágica noticia. "Según mi esposa, su estado era desesperante", disparó.

Por último, señaló que el sospechoso realizó, pocos días antes del asesinato, un viaje a General Acha y que al regresar pasó por el campo donde trabajaba otro de los imputados: Marcos Wirtz.

Luego declararon la mujer de Pérez, Margarita Barrientos, y su hijo Nazareno.

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