San Juan.- A la hora de comprar un vino, la mujer siempre apunta a comprar mejor. Por ello exige a todos al momento de consumir un vino. Por otro lado, marcó que cuando se cree que las mujeres toman “vinitos”, se está muy equivocado.
A pocos días de hacerse el concurso internacional en Mendoza, Diario El Zonda dialogó en exclusiva con el ingeniero Raúl Castellani, quien dio detalles de lo que se viene en materia de vinos.
A pocos días de realizarse una nueva edición del concurso internacional de vinos: La Mujer Elige, ¿qué panorama nos puede dar?
La mujer Elige fue creada en 1995, el primer evento se hizo el 1996 y fue el evento que revolucionó el mundo del vino en relación con la mujer. Ahí es cuando se crearon el vino y la gastronomía, el vino y la moda, el vino y la música, el vino y el turismo, el vino y la literatura, el vino y la arquitectura, y todos los eventos que se puedan ocurrir y que los distintos gobiernos tomaron como leit motiv. Pero La Mujer Elige fue el punto de partida de una trascendencia mundial muy importante, porque los vinos que ganan en la Mujer Elige, antes de seis meses están triunfando en el mercado mundial.
¿La mujer tiene una mejor visión al respecto cuando analiza?
Hay muchos enólogos en las empresas y ahora hay bastante mujeres. Las mujeres por una cuestión práctica han tenido que estudiar más que los hombres para ganarse un lugar, este lugar que en la década del 80 era ocupado todo casi por hombres, empezó a cambiar y hoy hay mujeres en los laboratorios, en el área del turismo, quizás no haya mujeres acarreando una bomba, pero hay enólogas en todas las bodegas. Por el otro lado, las mujeres tienen un sentido muy especial y eligen a los grandes vinos. Si alguien tiene la mala idea de mandar un vino cualquiera, creyendo que la mujer elige vinitos, un rosadito tenue o un blanquito sin gusto, un tintito clarete se equivoca, las mujeres eligen vinos más punzudos que los hombres y cuando tienen que poner una nota, ponen una nota muy importante. No tienen miedo de ponerle 95 puntos a un vino si se lo merece, de la misma manera que no tiene miedo de ponerle 80 puntos. El hombre a veces, cata más, al medio, como para no quedar mal. Las mujeres tienen esa sensibilidad donde es muy importante a nivel mundial.
De paso tiene una fuerte incidencia a la hora de la decisión de compra.
En el año 2000 el 57 por ciento de las mujeres tomaba la decisión de compra de los vinos en todo el mundo, en el 2008 era el 62 por ciento. Si yo invito a una señorita a un buen restaurante y quiere tomar vino, si elijo un mal vino voy a tener una mala noche. Se van a pelear conmigo y no van a salir mas conmigo. El tema es que cuando la mujer aprende a tomar, siempre exige más y mejor. Le damos un vino más clásico y se queda el hombre conforme. La mujer ha aprendido a elegir y de ahí viene el nombre del concurso. Si una mujer no quiere tomar vino, te lo va a decir, pero si dice quiero vino, lo correcto sería decir ¿Cuál te gustaría tomar? Si ella dice “elegilo vos”, nunca elijas un vino común. Si tenés un poco de idea tenés que elegir un vino un poquito mejor, algo que a la mujer le impacte. Cuando a mi mujer le doy un vino malo, ni siquiera lo toma, ella es degustadora internacional. Ella misma me frena.
¿La mujer se sitúa entre las que están en la búsqueda constante o puede llegar a estabilizarse con las marcas?
La mujer siempre elige mejor, siempre trata de hacerlo, si crees que elige livianito te equivocas, hay mujeres que toman unos vinos pesados que no lo tomaríamos ni los hombres porque nos raspa la garganta y se lo toma sin ningún problema, lo comenta y las mujeres que saben son terribles. Si en el concurso de la Argentina tenemos a la mejor mujer de España que la señora Begoña Jovellar, que es la enóloga de importantes bodegas en España y Hungría. Vea Sicilia, es uno de los grandes vinos mundiales. También viene Loranne Heing, que es una especialista mundial de Estados Unidos que lo deja pálido a Robert Parquer. Tiene una personalidad tremenda que cuando ella cata, el resto miramos. Degusta, explica y te da las sensaciones muy bien, a eso agregale que la gente de Argentina que hay es lo mejor. Tenía 300 mujeres para elegir y sólo seleccionamos 60.
Es un placer poder concentrar esa masa crítica en torno de un producto como el vino.
Sí es muy bueno. En algún momento llevé el evento a San Juan, pero no conté con el apoyo para poder seguir haciéndolo. Trajimos a varias personalidades de la vitivinicultura mundial. Creo que es muy importante para las bodegas de San Juan, pequeñas, grandes y medianas. Cuando Graffigna vino sacó siete premios y los vinos que sacaron premios son buenísimos, pero tienen Las Moras y un montón de bodegas que podrían presentarse sin problemas. Y te digo más las dificultades que van a tener a futuro es que no van a poder mandar vinos a concursos en el exterior, excepto a través de una o dos empresas, porque no hay forma de pagarlos en dólares o en euros. Habrá una caída muy importante de los vinos Argentinos a nivel mundial.
Con lo que me dijo me dio pie para preguntarle ¿qué es lo que le falta a la hora de posicionarse el vino sanjuanino?
Le está faltando dejarse de mirarse solamente a ellos y integrarse. El vino Argentino es bueno, no hay un vino mendocino o sanjuanino. Yo estudie en San Juan, vivo en Mendoza y estoy casado con una sanjuanina. Hay vinos buenos o malos. A San Juan no es que le falta marketing, le falta competir.
A modo de ejemplo, puedo decirte que alguien sale en los diarios o una revista de Buenos Aires y cree que todo es fantástico pero en realidad lo que hay que preguntar es cuánto pagó para salir en esa revista. Vos acá pagás la inscripción a un concurso y cantan a ciegas tu vino y te dicen cuan bueno es. Si es comercial o si merece premios. Que no saques premios no te tenés que hacer mala sangre, es comercial, es de supermercado. Si es mejor que el comercial ilusionate. No es que le falta algo a San Juan, le falta involucrarse más con el tema de que se le ofrecen hacer estas cosas y no dicen nada y lógicamente tienen que pagar algo para que estemos.
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