Hay que justificar el origen de los fondos que se usarán. Se puede agilizar yendo directamente a AFIP.
Desde el lunes pasado comenzó a regir una nueva modalidad, ideada por la AFIP, que regula este tipo de operaciones. El objetivo es controlar que los pesos utilizados para estas transacciones estén declarados.
El Ejecutivo también pretende congelar la demanda de divisas, porque provoca un déficit en las reservas que utiliza el Estado justamente para frenar la suba del dólar y hacer frente a los pagos con los acreedores externos.
Un periodista de El Diario hizo el trámite y vivió en carne propia la odisea que significa comprar, al menos, cien dólares. El lunes, día en que comenzó a regir la nueva modalidad, acudió a la casa central del Banco Supervielle, en Pringles y Rivadavia, en el centro de la ciudad. Allí los cajeros le informaron que no estaban vendiendo moneda extranjera. “El sistema a aún no está bien explicado, ni funciona correctamente”, fue el argumento.
Lo mismo ocurría en la mayoría de los bancos de la ciudad. Por consejo del empleado bancario realizó nuevamente el intento el miércoles. Para entonces la venta de dólares ya estaba habilitada, pero sólo para clientes.
De nuevo en el Supervielle, el cajero envío un mail al empleado de la AFIP encargado de autorizar o no la operación. El mensaje contenía nombre, apellido y CUIL del cliente. Aproximadamente después de tres minutos de espera junto a la ventanilla, una llamada telefónica dio el veredicto: un rotundo no. “De doscientas operaciones sólo han autorizado cuatro”, dijo el empleado del banco. La negativa era para cualquier monto, incluso cien dólares y pareció injustificada teniendo en cuenta que el cronista en cuestión tiene un sueldo perfectamente declarado. En busca de respuestas, la mejor opción fue dirigirse a la AFIP. Allí el consejo de uno de los empleados fue “no desesperarse”.
Según el hombre, presentando cierta documentación podrían autorizar manualmente la transacción. En este caso había que exhibir recibo de sueldo, últimos movimientos bancarios para ver el depósito, acompañado con una nota solicitando la autorización.
Si por el contrario el dinero proviene de ventas de inmuebles, herencias recientes o premios, debe presentarse la documentación respaldatoria correspondiente. Los funcionarios de la entidad informaron que el trámite de validación suele demorar algunas horas. Efectivamente fue así, ya que al mediodía estaba aprobado.
Para agilizar la gestión y no perder tiempo en el banco, en la página de la AFIP puede hacerse la consulta con la clave fiscal. Allí informan si está o no autorizado. Muy pocos fueron los afortunados que hicieron la transacción en diez minutos. A partir de ahora, comprar dólares, o cualquier otra moneda extranjera es una “aventura” que dura, como mínimo, cuarenta y ocho horas.
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