Sectores medios, parejas jóvenes o nuevo profesionales padecen el acceso a un crédito hipotecario en la región.
Acceder a una vivienda es el objetivo de cientos de matrimonios que sólo se encuentran con dificultades a la hora de explorar posibles alternativas . Los escenarios son similares en la región, aunque en determinadas ciudades como Neuquén y Bariloche encuentran un problema más, el costo de las propiedades. "Río Negro" explica en base a testimonios con qué problemas se encuentran a diario las personas que buscan comprar o construir su vivienda, cuáles son los límites que les ponen los bancos y las cuotas inaccesibles que les fijan. Y el que sortea esa primera parte, se encuentra conque debe aportar el 30% restante para poder comprar una propiedad o hacer su casa. La edad no es una cuestión menor, porque cualquiera que presta, prefiere a los más jóvenes que terminarán de pagar el crédito en edad laboral. En cambio, aducen que si el que pide es una persona de más de 50 años, terminaría de cancelarlo cuando ya forme parte de la clase pasiva, es decir cuando sus haberes se hayan reducido. Tomar un crédito hoy es caro, inaccesible y engorroso y tras la primera gestión, la mayoría opta por otra vía que puede ser el ahorro, la compra del terreno –que también cotiza en dólares– o esperar a acceder a través de planes provinciales o de algún gremio que construya.
En Neuquén muchos trabajadores cuentan con ingresos familiares elevados, de más de 15.000 pesos mensuales, pueden acceder a los sistemas de créditos hipotecarios, pero por las condiciones de topes de precios y cobertura de los mismos son una herramienta muy poco utilizada. En general los que gestionan créditos para construir o comprar son parejas jóvenes, con uno o dos hijos, pero pocos logran calificar para un préstamo. Ni siquiera parejas de profesionales llegan fácilmente al sueldo requerido. Los créditos están, pero no son para todos.
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