Compran un Renoir por 7 dólares

Compran un Renoir por 7 dólares
Fue adquirido por una mujer en un mercado de pulgas porque le interesaba el marco, no la pintura. La obra formaba parte de un lote integrado por una vaca de plástico y un muñeco. La pintura se subastará en 100 mil dólares.

Aunque parezca mentira, una mujer compró una pintura del impresionista Pierre Auguste Renoir por siete dólares. Fue en el estado de Virginia, Estados Unidos, en un mercado de pulgas. El cuadro venía incluido en un lote de diversos artículos que poco y nada tenían que ver con el arte. La pieza se llama Paisaje a orillas del Sena y próximamente la galería de artes y antigüedades Potomack Company la sacará a la venta por un precio que oscila entre los 75 mil y los 100 mil dólares.

La compradora original dijo que realizó la compra más interesada en el marco que en el propio cuadro. Cuando se disponía a desmontarlo, por consejo de su madre se fijó en la firma y advirtió así que esta correspondía nada menos que con la del famoso pintor impresionista. Dado que no podía dar crédito a lo que veía, hizo que el cuadro fuera evaluado por especialistas.

Efectivamente, se trataba de un Renoir. En los registros figura que la pintura fue adquirida en 1926 por un abogado en París, que era el mayor benefactor del museo de Baltimore y un gran coleccionista de arte impresionista. Lo que se ignora es cómo llegó a Virginia.

"Lo que realmente había llamado su atención no era el valioso Renoir, sino una vaca de plástico y una muñeca de Paul Bunyan (un leñador que es el protagonista de cuentos infantiles y dibujos animados). Guardó el resto del contenido de la caja en una bolsa de plástico blanco en un cobertizo, luego en el maletero del coche y, finalmente, en la cocina", relata Anne Norton Craner, la especialista en Bellas Artes de Potomack Company, acerca del inesperado hallazgo.

Aparentemente no existen dudas acerca de la autoría de Renoir, dado que así lo establecen los nuevos métodos para analizar pinturas. Renoir lo habría pintado en 1879. El dato está corroborado, además de por los análisis, por el hecho de que figuraba en los primeros catálogos del artista. A partir de 1926, no se supo más del cuadro y hoy se cree que puede haber sido robado, aunque no existe denuncia alguna al respecto. La actual propietaria del cuadro se muestra bastante inquieta respecto del descubrimiento. Según declaró a un periódico local, no contemplaba la idea de quedárselo. Confesó estar "asustada" por el imprevisto hallazgo y aseguró que "cualquiera que lo compre lo tratará de la manera que el cuadro se merece". Tan asustada está la mujer que adquirió una obra de arte valiosísima en un mercado de pulgas que rehúsa dar su nombre a la prensa y sólo espera que el cuadro sea subastado el 29 de este mes. La obra es de pequeñas dimensiones y está pintada en tonos pastel, una paleta muy propia de Renoir que, antes de dedicarse de lleno al arte, se ganó la vida pintando porcelanas y abanicos. Los colores de la obra descubierta están yuxtapuestos como es usual en la pintura impresionista en la cual no existe el "color local" sino que el efecto de color se logra por la yuxtaposición de diferentes tonos. «

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