Cómo se compone el voto de la mitad del electorado por Cristina

La licenciada Mariel Fornoni, directora de la consultora Management & Fit, analizó para LA CAPITAL los resultados de las elecciones primarias de este domingo.
"Creo que es un voto por Cristina Kirchner, se dice más progresista de lo que es y termina siendo más conservador. Me parece que la gente toma la decisión de no innovar frente a una percepción de estabilidad, de bonanza económica", aseguró la licenciada Mariel Fornoni en diálogo con LA CAPITAL.

- ¿Le sorprendieron los resultados, en especial el apoyo tan contundente a la presidenta?

- Había un voto estratégico que no era fácil de medir. Se veía que no necesariamente la gente iba a votar ahora lo que luego votaría en octubre. Tal vez podría haber alguien que votar un candidato para que consiguiera el piso. Quería elegir a un candidato para que se enfrentara con su candidato en octubre. Parecía que se podían dar más situaciones de éstas que en realidad no se han dado. Con todo, es muy pronto para decirlo porque los números recién están. Todavía se deben analizar los cortes. No todo está claro. Porque hubo muchos cortes. También la elección era inesperada en cantidad de asistentes. Hasta un mes antes de la elección sólo un 50 por ciento decía que iba a votar en ella porque las internas ya habían sido resueltas y había un sólo candidato. Pero en el último mes esto también tomó otro color y hubo un 75 por ciento de asistentes, cuatro puntos más de la concurrencia a las elecciones generales de 2007.

- ¿Se puede hacer un análisis de cómo se ha compuesto el voto para Cristina Kirchner?

- Me parece que el 50 por ciento de los votos que recibió Cristina Kirchner es completamente trasversal. Los resultados menos favorables que tuvo fue en esas provincias en las que los oficialismos de esos lugares eran contrarios al kirchnerismo, como en Santa Fe, Córdoba y Capital Federal, pero no obstante allí tuvo una mejor performance que la que tuvo en 2007. En muchos casos tuvo números mejores a los esperados. En general se ve que los oficialismos están muy fuertes, ganaban los oficialismos en las provincias y en las ciudades. Ahora eso no era trasladable al voto en otra categoría. La gente elegía un candidato de centroderecha a intendente, de centroizquierda a gobernador y del centro a presidente sin ningún problema. Y ese voto cruzado es el que hacía ver es que, por ejemplo, gran parte de los votos de Macri en la categoría presidente se iban a Cristina Fernández o también paso que iban para Cristina votos que eran de Binner en Santa Fe y de De la Sota en Córdoba.

- La pregunta también se refería a si se ¿puede saber cómo se compone el voto en cuanto a la participación por edad o por sexo?

- Todavía es muy pronto para tener esos datos. Recién se termina el conteo. Pero igualmente veíamos que había un sector en el que Cristina Kirchner estaba muy fuerte que no eran los jóvenes-jóvenes, sino que eran los que van de los 24 a los 35 años.

- ¿El voto a Cristina Kirchner ha sido conservador o progresista, es decir una expresión a favor de la situación actual o por lo que la presidenta y su gobierno puedan hacer de ahora en más?

- Creo que es un voto que se dice más progresista de lo que es y que termina siendo más conservador. Me parece que la gente toma la decisión de no innovar frente a una percepción de estabilidad, de bonanza económica.

- ¿Qué ha pasado con la oposición?

- El resultado la dejó en la peor situación que la podría dejar: un resultado parejo para todos los opositores, casi sin poder tener ningún tipo de distinción. La única opción que tenía la oposición, si bien era ya bastante remota, era poder reconfigurarse de manera que ese 50 por ciento que no iba a votar al oficialismo pueda tener una alternativa que polarice y que de alguna manera reconstituya los restos de la oposición. Pero ahora no hay un liderazgo claro en la oposición. Ya la oposición venía mostrando muchos individualismos y poca capacidad de generar acuerdos y consensos. Además nadie parece tener un poder prescriptor, es decir que puedan indicar de votar a uno u otro candidato. Los votantes son sumamente autónomos y ellos van a decidir. Frente a una Cristina Kirchner muy fuerte y una percepción de estabilidad económica, lo que necesitaba la oposición era mostrar algo nuevo, y sin embargo presentó casi todo un reciclado de cosas ya probadas, salvando un poco la candidatura de Binner que fue lo más novedoso.

- ¿Queda relativizada la importancia de la problemática de la seguridad?

- Sí, es cierto, siempre sale la inseguridad como el problema más importante pero la gente también entiende que es un problema estructural y le resulta poco creíble la propuesta que le pueda dar cualquier candidato. Evidentemente, que el único eje de una campaña fuera la inseguridad no alcanza.

- ¿Pudo ver algo sobre Mar del Plata?

- Se sabía que el voto iba a estar repartido porque había una gran cantidad de candidatos, tan sólo en la interna del Frente para la Victoria unos 5 candidatos, y 3 en la interna del duhaldismo. Aquí sí vamos a ver cómo juegan las reconfiguraciones hasta octubre. En Mar del Plata me parece que no está todo dicho. Creo que Cheppi hizo una buena elección dentro de las internas. También Baragiola. Arroyo sacó lo suyo aunque menos de lo esperado. Y también puede haber reconfiguraciones en la provincia porque, más allá de que Francisco De Narváez hizo una mala elección, también es cierto es que el espacio opositor en la provincia va a tender a reestructurarse y tal vez allí pueda jugar algo de voto estratégico para quienes no están de acuerdo con la gestión de Daniel Scioli. En provincia hubo más polarización y tanta atomización como en la elección presidencial.

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