Si bien no hubo trastornos mayores, se registró la caída de algunos árboles y varias calles anegadas a lo largo del distrito. El río mantuvo la normalidad de su cause
Varias calles anegadas y algunos árboles caídos dejó como saldo la lluvia que azotó la ciudad desde la noche del lunes y durante todo el día de ayer. Vecinos de diferentes partes del distrito se quejan por la limpieza de los sumideros. Unos de los puntos que se volvió a ver sumamente afectado fue la intersección de la Avenida San Martín y 25 de Mayo, frente a la estación de trenes de Bernal. La esquina se convierte en una laguna cada vez que llueve lo que dificulta la alta circulación de autos y colectivos por el lugar. Las personas del barrio se quejan de la construcción de dos edificios de departamentos que se están realizando sobre la calle 25 de Mayo, a los cuales les adjudican la suciedad que existe en la calle y que esté tapada la boca de tormenta. Otra de las zonas sumamente afectas son los Eucaliptos de Solano, donde los vecinos tienen quejas recurrentes sobre anegaciones del barrio. "Siempre es lo mismo, caen dos gotas y no se puede ni caminar, no hay desagües", se quejaron los lugareños. Por su parte, el director de Defensa Civil del Municipio, Nestor Guglielmino, explicó que a lo que su trabajo concierne "no hubo mayores inconvenientes, los arroyos se mantuvieron en su cause normal a pesar de la caída de agua constante, ya que estuvo toda la noche lloviendo, se mantuvieron en un nivel estable". "Algunas calles se anegaron, sin embargo los bajo vías estuvieron normal", expresó el funcionario y comentó que el único inconveniente que tuvieron fue la caida de dos árboles "uno en Benito Perez Galdoz y Camino General Belgrano y otro en la Ribera. Pero más allá de eso está todo controlado". Guglielmino quiso llevar tranquilidad a los vecinos de la costa quilmeña y aseguró que "El río se mantuvo toda la noche en su cause, no hay viendo sudeste y siempre estuvo en valores bajos, rondando los 0,45. Tuvimos todo baja mar".
Trabajos inconclusos
Los vecinos de Villa Cramer continúan quejándose por la tardanza en la finalización de las obras que se están realizando sobre la Avenida Cramer, entre las calles Espora y Constitución. Ya pasaron casi tres meses desde que se iniciaron los trabajos y los vecinos exigen que se solucione inmediatamente. Pero para peor con las lluvias, los carteles señalizadotes de las obras se volaron y quedaron tirados, la tierra de los trabajos formó lodazales y complica aun más la circulación ya limitada por el corte de la calle. En el barrio esperan que la empresa contratista termina rápidamente con la obra y libere el transito, ya que desde hace meses los retrasos para circular por el lugar son muchos.
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