Se complica la suba de ABL: Raúl Fernández se niega y el PJ duda

Se trata de los dos espacios que suelen acompañar al oficialismo porteño. El legislador de Encuentro Progresista no está dispuesto a acompañar al PRO y los peronistas sólo aceptarían si se avanza en el relevamiento "casa por casa", que hasta ahora avanzó un 2%. Todavía no hay un plan B pero se especula con modificar Ingresos Brutos. A todo esto, en breve llegará una modificación presupuestaria de $1.000 millones para pagar salarios de docentes, médicos y municipales.
Mauricio Macri cada vez está más lejos de conseguir la ansiada suba de ABL en la ciudad. Es que la oposición más "light" está cada vez más lejos de avalar una reforma impositiva en los términos en los que planteó el debate el PRO.

Para aprobar un incremento en el ABL se necesitan 31 votos y, dado que el macrismo tiene 26, debe recurrir sí o sí a la oposición.

Generalmente los peronistas que conduce Diego Kravetz y el independiente Raúl Fernández, que suelen acompañar al PRO en sus iniciativas, en este caso no parece que será tan así.

En este contexto fuentes cercanas al diputado del monobloque Encuentro Progresista aseguraron a LPO que no votará la suba de ABL, como mínimo en las condiciones en las que planteó el macrismo.

Por su lado, desde el PJ, que cuenta con cuatro bancas, plantearon sus dudas sobre el futuro acompañamiento a la iniciativa.

"Lo votaríamos siempre y cuando haya un trabajo exhaustivo casa por casa", explicó uno de los voceros de la bancada y así lo hizo saber al resto de la oposición el presidente del bloque.

Sin embargo dada la dificultad del minucioso trabajo hasta ahora sólo se relevó el 2% de las casas de la ciudad.

A pesar de ello, desde el peronismo apuntaron que tampoco hay que descartar que finalmente apoyen la iniciativa: "De todas maneras, un día Diego y Juan Manuel están bien con el PRO y terminan votándolo", confió la fuente.

El ABL es el segundo gravamen que más recauda en la ciudad detrás de Ingresos Brutos, y sumará unos $1.300 millones este año.

En este marco, para tratar el tema se armó en la Legislatura una comisión especial de Reforma Tributaria integrada por diputados y funcionarios porteños. Allí estuvo hace tres semanas el titular de la AGIP, la agencia recaudadora, Carlos Walter.

En su exposición dejó en claro, tras un detallado informe, que el ABL estaba ostensiblemente desactualizado y que en no pocos casos propiedades de igual valor pagaban distintas tasas según la ubicación, características y antigüedad

Y dio datos muy concretos para los legisladores. Entre ellos que este impuesto, a pesar de ser un gravamen patrimonial, representa sólo el 10% de los recursos de la ciudad, casi igual que patentes.

"En promedio las propiedades están valuadas fiscalmente en un 10% de su valor real (del 3% al 30%) y agregó que "en la Provincia de Buenos Aires las propiedades tributan entre una y seis veces más que en este distrito", les dijo a los diputados.

Otro dato interesante que aportó fue que el promedio de impuesto de ABL anual que se paga por metro cuadrado es de $ 5,75, el de expensas $60, resultando que el 54% de los propietarios pagan menos de $5 por metro cuadrado por año por ABL (en Puerto Madero se paga actualmente $14,07 y en los barrios linderos con el Riachuelo, $1,67".

Según cuentan en el macrismo la presencia de Walter respondió a un pedido específico de Martín Hourest.

"Hay cuestiones que merecen, como mínimo, un análisis de ciertas inequidades. La verdad que sin haber analizado los datos que presentó el titular de la AGIP ya haya diputados que se manifiestan en contra es irresponsable", dijo a LPO una alta fuente del oficialismo.

Apuntó además que el propio Hourest el año pasado había manifestado su intención de hacer más progresivo el ABL.

Ahora bien, ¿qué ocurrirá con las cuentas porteñas si no se aprueba la idea del macrismo?

En el PRO explicaron que no tenían previsto que se recaudara más por este gravamen para este año. Y que, en todo caso, que sea la Legislatura la que busque algún tipo de reforma impositiva. Eso sí: Macri no apoyará gravar la herencia ni introducir un impuesto a las transacciones financieras, como plantearon en Proyecto Sur y el ibarrismo.

Por ahora en el gobierno porteño no se quieren apurarse y dejarán que funcione la comisión, según contaron.

La idea que barajan es apostar a la mejora de la recaudación, ajustar el gasto y, en todo caso, explorar alguna modificación en Ingresos Brutos, aunque admitieron que no hay mucho margen para hacerlo sin afectar la actividad económica. El año pasado, sin ir más lejos, se había explorado esta posibilidad pero fue finalmente descartada.

Otro capítulo aparte tendrá que ver con los $1.000 millones extra que supondrán los aumentos salariales para docentes, municipales y médicos de la ciudad.

"El Presupuesto 2010 no preveía un aumento salarial, va a venir a la Legislatura en breve un proyecto en ese sentido y vamos a tener que ver cómo solucionamos esto", adelantaron fuentes parlamentarias del oficialismo.

Por ello, a pesar de la negativa incipiente a reformar el ABL, todavía el debate está lejos de cerrarse.

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