La esposa del premier rechazó una oferta
Berlusconi le ofreció también el uso de la flota aérea de la familia, que fue rechazado rotundamente y calificado de "incongruente" por la segunda esposa de Berlusconi y madre de tres de sus hijos, Barbara, Eleonora y Luigi.
De esta manera, el acuerdo amistoso de divorcio que había anunciado la oficina del primer ministro meses atrás parece ahora cada vez más lejano y todo indica que las diferencias se resolverán en los tribunales.
En su edición digital de ayer, la revista italiana Novella 2000 reveló que Lario abandonó villa Belvedere y se trasladó a unas dependencias de un hotel de lujo en Monza con cinco habitaciones, que cuenta con baños de mármol, sauna, gimnasio, billar y terraza.
"Se trata de la última declaración de guerra al marido", dice la publicación, debido a que la primera consecuencia "de la estrategia consensual es la pérdida del usufructo sobre Macherio. A ello se debe la mudanza".
A principios de año, Lario pidió US$ 57 millones al año, pero en mayo pasado los abogados del premier italiano contraofertaron 9,2 millones más el usufructo de villa Macherio, la residencia preferida de la mujer.
Parecía que los trámites y el acuerdo de divorcio del hombre más rico de Italia iban sobre ruedas hasta que el 24 de agosto pasado se supo que Lario no aceptaba las condiciones que, según Novella 2000, estaban relacionadas con el futuro profesional y patrimonial de los tres hijos de la pareja. Lario considera que sus hijos están en clara desventaja respecto de la posición de los que Berlusconi tuvo con su primera mujer, Marina y Piersilvio.
Cansada de los escándalos que involucraban a su marido con escorts y menores de edad, Lario hizo públicas sus intenciones de divorciarse de Berlusconi en mayo de 2009 en dos entrevistas con los diarios La Stampa y La Repubblica.
En este contexto, y mientras en Italia crece la incertidumbre sobre la eventual convocatoria a elecciones anticipadas, el apoyo al gobierno cayó a su peor nivel desde que el hombre más rico del país llegó al poder en 2008, de acuerdo con un sondeo de opinión divulgado ayer.
La encuesta del instituto IPR para La Repubblica reveló que sólo el 30% de los italianos aprueba el desempeño del gobierno de centroderecha, el 3% menos que en julio pasado.
Se trata del menor nivel registrado en el sondeo mensual desde que el gobierno asumió en 2008, luego de meses de disputas internas que le costaron a Berlusconi su mayoría parlamentaria y aumentaron el riesgo de una elección anticipada.
La aprobación de la figura de Berlusconi obtuvo un 39%, sin cambios desde la última encuesta de julio, pero una cifra bastante menor que el 48% de enero de este año.
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