El Complejo de Cortaderas está cerrado y sin custodia

Mientras se aguarda el dictamen del Tribunal de Cuentas sobre la concesión, se estima que recién para octubre entrará a funcionar la hostería.

El promocionado Complejo Turístico de Cortaderas, obra que le costó a la Provincia más de 14 millones de pesos, está en virtual estado de abandonado y no cuenta con la presencia en el lugar de un cuidador permanente, quedando expuesto a cualquier maniobra de tipo vandálica. La hostería enclavada a 100 kilómetros de la ciudad de Fiambalá, y a igual distancia del límite con Chile, espera desde hace ya dos largos meses que el Tribunal de Cuentas se expida sobre el proceso de licitación.

Mientras, aún se encuentra bajo la responsabilidad de la empresa Huasi Constructora SRL -que deberá entregar la llave del complejo al adjudicatario de la concesión por 20 años- la millonaria inversión permanece a la buena de Dios.

Sin la presencia de al menos una persona que resguarde el edificio, la majestuosa obra podría reportar daños de magnitud en el caso de que inescrupulosos llegaran hasta el lugar con el afán de realizar destrozos o robar el equipamiento de calefacción y costosa luminaria instalada en el lugar.

Como sea, parece a nadie importarle el destino que pudiera sufrir la cuantiosa inversión que se llevó a cabo con fondos de regalías mineras.

Con vientos que superan los 120 kilómetros por hora y temperaturas inferiores a los 5 grados bajo cero, el Complejo de Cortaderas comenzó a mostrar en su exterior las primeras marcas que de un clima indomable. Los vidrios externos comienzan a presentar vestigios del fenómeno de la erosión, que de a poco los va puliendo.

Y una de las puertas traseras de la hostería está asegurada rudimentariamente con un pedazo de cable y un trapo de piso. La insólita y deplorable imagen no condice con los millones gastados y la promoción que se hace desde el Estado provincial de la ahora olvidada infraestructura.

Concesión

La Troya Group, firma ganadora de la concesión del Complejo, propuso una inversión de 3,6 millones de pesos durante el período que administrará la hostería. Y fue el titular de la firma, Arturo Mazeo, quien estimó que recién en octubre próximo estarían habilitando las instalaciones del predio turístico.

"El hotel viene con cero equipamiento. O sea, nosotros vamos a hacer la inversión completa. Entonces, calculamos que en octubre sería la inauguración definitiva", manifestó Mazeo el pasado 19 de mayo.

De acuerdo con lo especificado en el proyecto de la Troya Group, la inversión propuesta por 3,6 millones de pesos a lo largo de 20 años -con opción a prórroga- se destinará de la siguiente manera: $670 mil para equipamiento; $14 mil en mantenimiento de bienes de uso (cada dos años a partir del tercer año de concesión); $290 mil como mínimo para el mantenimiento de las instalaciones; y contratación de 9 empleados, con la condición de que al menos el 70% sea oriundo de Fiambalá o Tinogasta.

La hostería tiene una superficie cubierta de 4.000 m2 en la que se distribuyen 22 habitaciones con un sistema diseñado especialmente para zonas de alta montaña con muros aislantes y carpintería de aluminio con doble vidrio hermético. El edificio que puede albergar hasta 77 pasajeros, también contempla aspectos bioclimáticos típicos de los complejos de alta montaña, con un lenguaje de volúmenes y líneas rectas con el empleo de materiales nobles de la zona.

Comentá la nota