Héctor Brandán (44), dueño de un local de pago de servicios ubicado en la intersección de calles Samuel Molina y Avellaneda, contó el horror que debió vivir la noche del martes, luego de que dos delincuentes armados lo asaltaran y se llevaran la recaudación del día. La zona, según aseguró, se volvió insegura en los últimos años.
En diálogo con EL ANCASTI, el comerciante relató una nueva historia de inseguridad sucedida en el Valle Central y que fuera adelantada en exclusiva por este diario.
“Eran como las 21.40 y yo estaba por terminar la jornada cuando un hombre, que se hizo pasar por cliente, se acercó y apuntándome con un revólver a la cabeza se llevó el dinero que tenía”, contó.
Según destacó Brandán, el delincuente, luego de ingresar sacó el arma y mientras lo apuntaba le decía “dame todo”, ofreciéndole una mochila para que coloque el dinero. Su hermano, que estaba en una habitación colindante, observó el hecho y logró cerrar la puerta dejando encerrado al malviviente con el objetivo de ganar tiempo hasta que llegue la policía. No obstante, otro delincuente que lo esperaba en una motocicleta en la calle comenzó a gritarle: “Pegale un tiro, pegale” un tiro, según relató la víctima, por lo que no opuso resistencia cuando abrió la puerta nuevamente y salió para darse a la fuga.
“La policía llegó a los 5 minutos pero ya era tarde. Mi hermano y los vecinos los llamaron y yo mismo, cuando vi que se iba, salí, tomé una piedra y se las arrojé, pero ya era tarde”, dijo Brandán.
El comerciante confesó que de los cuatro años que lleva trabajando en el rubro es la primera vez que le sucede algo así. No obstante, contó que estaba previsto realizar una reunión con los vecinos del barrio para luego transmitirle su preocupación al ministro de Gobierno, Francisco Gordillo, ya que el último año la zona se habría vuelto “muy insegura”.
“Los arrebatos en la zona son comunes y también hay robos a comerciantes. En el pasaje que queda acá cerca (Rafael Castillo) el otro día a punta de cuchillo le quitaron el celular a un chico, y las mujeres y ancianas son víctimas constantes de otros arrebatos”, resaltó.
Sin novedades
No hubo personas arrestadas por los robos ocurridos en OSEP y en Fiscalía de Estado, de donde personas desconocidas se habían apoderado de la antena para conectarse a Internet.
Ambos hechos habían salido a la luz el pasado martes y se habrían registrado durante el fin de semana. El ilícito en la oficina del Jefe del Departamento Afiliados de OSEP, habría ocurrido entre el sábado y el domingo, cuando se habían apoderado de $15.000 tras forzar un armario y un escritorio.
Héctor Brandán (44), dueño de un local de pago de servicios ubicado en la intersección de calles Samuel Molina y Avellaneda, contó el horror que debió vivir la noche del martes, luego de que dos delincuentes armados lo asaltaran y se llevaran la recaudación del día. La zona, según aseguró, se volvió insegura en los últimos años.
En diálogo con EL ANCASTI, el comerciante relató una nueva historia de inseguridad sucedida en el Valle Central y que fuera adelantada en exclusiva por este diario.
“Eran como las 21.40 y yo estaba por terminar la jornada cuando un hombre, que se hizo pasar por cliente, se acercó y apuntándome con un revólver a la cabeza se llevó el dinero que tenía”, contó.
Según destacó Brandán, el delincuente, luego de ingresar sacó el arma y mientras lo apuntaba le decía “dame todo”, ofreciéndole una mochila para que coloque el dinero. Su hermano, que estaba en una habitación colindante, observó el hecho y logró cerrar la puerta dejando encerrado al malviviente con el objetivo de ganar tiempo hasta que llegue la policía. No obstante, otro delincuente que lo esperaba en una motocicleta en la calle comenzó a gritarle: “Pegale un tiro, pegale” un tiro, según relató la víctima, por lo que no opuso resistencia cuando abrió la puerta nuevamente y salió para darse a la fuga.
“La policía llegó a los 5 minutos pero ya era tarde. Mi hermano y los vecinos los llamaron y yo mismo, cuando vi que se iba, salí, tomé una piedra y se las arrojé, pero ya era tarde”, dijo Brandán.
El comerciante confesó que de los cuatro años que lleva trabajando en el rubro es la primera vez que le sucede algo así. No obstante, contó que estaba previsto realizar una reunión con los vecinos del barrio para luego transmitirle su preocupación al ministro de Gobierno, Francisco Gordillo, ya que el último año la zona se habría vuelto “muy insegura”.
“Los arrebatos en la zona son comunes y también hay robos a comerciantes. En el pasaje que queda acá cerca (Rafael Castillo) el otro día a punta de cuchillo le quitaron el celular a un chico, y las mujeres y ancianas son víctimas constantes de otros arrebatos”, resaltó.
Sin novedades
No hubo personas arrestadas por los robos ocurridos en OSEP y en Fiscalía de Estado, de donde personas desconocidas se habían apoderado de la antena para conectarse a Internet.
Ambos hechos habían salido a la luz el pasado martes y se habrían registrado durante el fin de semana. El ilícito en la oficina del Jefe del Departamento Afiliados de OSEP, habría ocurrido entre el sábado y el domingo, cuando se habían apoderado de $15.000 tras forzar un armario y un escritorio.

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