Compactaron alrededor de 330 caños de escape en Inspección General

Compactaron alrededor de 330 caños de escape en Inspección General
Ayer se hizo la destrucción de estos elementos que se habían retirado durante operativos de tránsito que llevan adelante los agentes del Municipio. Los escapes que generan contaminación sonora seguirán siendo sacados de los vehículos porque no están permitidos.
De acuerdo a lo adelantado por LA OPINION en su edición del pasado domingo, se llevó a cabo la compactación de los caños de escape de motos de uso no permitidos que fueron secuestrados durante los operativos que hace la Subsecretaría de Inspección General en distintos puntos de la ciudad. El escribano público Alfredo Street estuvo presente durante el trabajo de destrucción de más de los escapes.

Este proceso de compactación tuvo lugar en horas de la mañana de ayer, en dependencias del área de Tránsito, Tucumán 274, y contó con la presencia del subsecretario de Inspección General, Horacio Giani; uno de los responsables de la Oficina de Asesoramiento Legal y Técnico de la Secretaría de Gobierno, Ramiro Llan de Rosos; y representantes de la empresa encargada de los trabajos.

Inutilización

“La decisión de la Municipalidad ha sido inutilizar los caños de escape de motos de uso no permitidos; los mismos surgen de los operativos de control de tránsito que se realizan frecuentemente y en ocasiones cuando los propietarios vienen a retirar las motos se sacan los caños de escape ya que la idea es que no vuelvan a ser colocados.

“Se procedió a destruir alrededor de 330 caños de escapes y lo que nos queda son las motos que serán el próximo paso; trataremos de realizar la compactación de las mismas antes de fin de año para cumplir con las planificaciones que establecimos”.

“Estos caños de escape fueron traídos cuando se dispuso el traslado de las dependencias de Inspección hacia acá, y se acumuló la totalidad que existía a la fecha”, subrayó Ramiro Llan de Rosos.

Niveles permitidos

Por su parte Giani comentó que “el caño de escape que se tiene que utilizar es el original de la marca de la motocicleta que circula, o bien uno que no supere los 90 decibeles que es lo que produce el ruido molesto. Cuando hay alguna duda se utiliza el decibelímetro con el objetivo de verificar que realmente supera ese ruido; en caso que no cumpla con las reglamentaciones vigentes es secuestrado el vehículo y luego, para retirarlo, se le hace dejar el caño de escape que no está adecuado y se lo repone con uno original.

“En estos momentos, en los galpones del área de Inspección General, hay alrededor de 2.500 motos y unas 300 más en el depósito judicial. Son rodados que fueron secuestrados por todo tipo de infracciones, pero en su mayoría son multas de tránsito; en este tipo de circunstancias, cuando se les pide documentación, siempre hay algún faltante ya sea de tarjeta verde, seguro y vemos realmente con pena porque de la cantidad de motos secuestradas, no sé si se retirarán un 30 por ciento”.

Los controles

Si bien los operativos son constantes, los problemas que genera el tránsito de motos es una de las cuestiones a resolver en lo inmediato a pesar del esfuerzo que hace el Municipio. La falta de casco, los escapes libres y la violación de otras leyes de tránsito son faltas permanentes que pueden observarse con sólo detenerse algunos minutos en cualquier sector de la ciudad.

A su vez, rige una norma aprobada por el Concejo Deliberante que dispone, entre otras alternativas que propician el uso de casco, que en las estaciones de servicio sólo se surta de combustible a los motociclistas que lo utilicen.

La intención es brindar las herramientas legales que permitan combatir con eficacia y eficiencia esta pandemia que son los accidentes de tránsito con las consecuencias que ellos producen. El proyecto de ordenanza se hizo en concordancia con lo que establece la ley vigente para quien no cumpla las condiciones de seguridad, que expresamente establece la posibilidad de que se proceda a la retención y secuestro de toda motocicleta cuando su conductor o acompañante circulen por la vía pública sin casco.

Todo concesionario dedicado a la venta de motos debe asegurarse, al momento de entregar el vehículo de proveer la documentación exigida por la ley para circular, aun cuando la compra se plantee en cuotas o existan saldos a pagar por el comprador del vehículo. Además se exige seguro contra terceros para motos o ciclomotores y se prohíbe a las expendedoras de combustibles proveer a motos y/o motocicletas cuyo conductor o acompañante arriben al lugar sin casco de seguridad.

Documentación y casco

El Municipio efectúa secuestros, entre los que se destacan motos y autos, tratando de hacer regir las normas de tránsito porque hay automovilistas que no las cumplen. Los inspectores piden la documentación de los rodados, tarjeta verde (o azul), licencia de conductor, última patente paga, constancia de seguro y Verificación Técnica Vehicular en el caso de los autos; y a los conductores de motocicletas les exigimos registro, chapa patente, tarjeta verde y uso de casco.

El número de víctimas mortales y de heridos de diversa gravedad que se registra a diario en el territorio provincial entre los conductores de motos y ciclomotores y sus acompañantes, por hacer caso omiso de la obligación de uso del casco de seguridad, resulta alarmante. Basta para comprobarlo una simple consulta a las comisarías o a las guardias de los centros médicos de la ciudad.

Si bien el uso del casco es obligatorio conforme a las normas en vigor, más importante aun es la preservación de la vida; sin embargo la normativa es escasamente respetada por los usuarios de los vehículos en cuestión, que muchas veces ni siquiera lo compran.

Por tal motivo las nuevas acciones tendientes a educar, controlar y sancionar a los motociclistas de acuerdo con las exigencias de la Ley Nacional de Tránsito, como medida principal para evitar lesiones graves y muertos, son constantes exigiendo el uso obligatorio de este elemento protector.

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