En los primeros meses del año, algunos indicadores comienzan a vislumbrar una merma en el nivel de actividad económica a nivel provincial. Este fenómeno se refleja en el magro comportamiento de la demanda de empleos por parte de los sectores que componen la economía de la región. En este contexto, los datos registrados para la ciudad de Comodoro Rivadavia muestran un significativo incremento del nivel de desempleo durante el primer trimestre del año.
Como se mencionó en el primer párrafo, este comportamiento obedece a una significativa caída del nivel de actividad económica de la región. De todas formas, vale aclarar que el desempleo computado en la región continúa por debajo del promedio nacional, que se ubica en torno al 8,3%.
BAJA LA DEMANDA DE TRABAJO
El dato que explica este fenómeno, lo compone la fuerte baja en la demanda de trabajo por parte de los agentes económicos. En concreto, el Indice de Demanda Laboral (IDL) --construido por la Dirección General de Estadística y Censos de la Provincia-- muestra una caída vertiginosa a nivel provincial, principalmente a partir del mes de noviembre de 2010.
Este índice busca obtener una aproximación al nivel de actividad del mercado de trabajo y a las condiciones económicas en general, a través de la cantidad de avisos solicitando personal que se publican en diarios de la provincia.
En este sentido, la hipótesis detrás de esta metodología es que la publicación de un aviso de búsqueda de personal es el inicio en el proceso de contratación de trabajadores, esto es: un índice que mide los vaivenes en la demanda de trabajo utilizando el número de avisos buscando personal.
Así, el indicador puede ser considerado como un “predictor” de las condiciones del mercado de trabajo y de la actividad económica en general, ya que en los momentos de crecimiento/expansión económica es naturalmente esperable que la cantidad de anuncios aumente y, que en los momentos de retracción, disminuyan.
Con una base en 100 para el promedio de 2008, el IDL muestra una fuerte caída de hasta 50 puntos entre enero de aquel año y mediados de 2009. A partir de allí, el indicador crece en forma paulatina hasta ubicarse en 70 puntos en noviembre del año pasado. Sin embargo, luego de aquel mes, se produce un derrumbe pronunciado hasta un piso de 32,3 puntos en abril de este año, marcando un mínimo para la serie. En consecuencia, el aumento del nivel de desempleo verificado anteriormente, sería la contracara de la merma en el nivel de actividad económica en la región. Las empresas tienen menos puestos de trabajo por cubrir --producto de menores niveles de inversión o de incertidumbre que lleva a posponer inversiones en el tiempo-- y, por ende, demandan menos trabajo.
TENDENCIA QUE PREOCUPA
Asimismo, los datos del IDL muestran que la merma en el nivel de actividad ha sido sumamente homogénea dentro los distintos sectores demandantes de empleo. Sin embargo existen sutiles diferencias.
Entre los sectores más afectados, se encuentran: (a) el comercio mayorista, cuya demanda decreció --en cantidad de avisos promedio publicados por mes-- 12% y 29% interanual en 2010 y 2011, respectivamente; (b) el comercio minorista y el sector de servicios, cuyas demandas laborales crecieron 19% y 8,5% interanual el año pasado, mientras que este año perdieron 24% y 18% respectivamente, siempre tomando el promedio mensual de publicaciones y; (c) la industria, que a pesar de crecer 29% interanual en 2010, este año tuvo una baja de idéntico porcentaje. Distinto fue el comportamiento del sector de la construcción, cuyas publicaciones en busca de empleados crecieron más de 50% interanual en 2010 y, durante el primer cuatrimestre de este año, crecieron aunque en forma mucho más moderada: 2,6%. Por último, la demanda por trabajo de los hogares que había decrecido un 6% interanual en 2010, este año se incrementó 37%, siempre tomando el promedio mensual.
Vale aclarar que, si bien los datos no son perfectamente comparables --ya que los de demanda laboral corresponden a la generalidad de la provincia, mientras que los de tasa de desempleo se enfocan particularmente en el aglomerado urbano que componen las ciudades de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly--, están marcando una tendencia preocupante que deberá ser seguida de cerca en los meses venideros.
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