Comodoro es la ciudad de Chubut que más casos de VIH-SIDA notifica por año

Casi la mitad de los 60 casos diagnosticados en la provincia durante 2009 fueron de habitantes comodorenses. Además, el 55% de los casos reportados el año pasado en Chubut corresponden a mujeres, por lo que la Secretaría de Salud considera que hay una “feminización de la enfermedad”. De las estadísticas acumuladas desde 1987, cuando a nivel provincial se empezaron a contabilizar los casos, se desprende que el 63,5% de la población afectada es heterosexual.
Repitiendo una tendencia de los últimos años, en 2009 Comodoro Rivadavia notificó el 44,2% de los casos de VIH-SIDA diagnosticados en Chubut, de acuerdo a un informe del Programa VIH-SIDA de la Secretaría de Salud de la provincia.

Si bien se presenta una disminución de la tasa de infección en el territorio chubutense, una de sus características de los años recientes es que la enfermedad afecta más a las mujeres y aumentan los casos en mayores de 40 años, en consonancia con lo que también ocurre a nivel nacional.

Después de Comodoro Rivadavia, el año pasado Trelew fue la segunda ciudad con más reportes, el 23%. Puerto Madryn le siguió con el 19%. Esquel (5,8%), Rawson (5,8%) y Rada Tilly (1,9%) completan el estudio.

Esa tendencia también marca una coincidencia con los indicadores nacionales. Es decir, así como en el país los centros urbanos de mayor densidad demográfica como Buenos Aires, Rosario o Córdoba concentran más de la mitad de los casos diagnosticados en el país, igualmente en Chubut las ciudades con más cantidad de habitantes concentran el mayor número de casos.

Durante 2009, Chubut registró 45 casos diagnosticados de VIH positivos (asintomáticos) y 15 de SIDA, es decir un total de 60 casos reportados entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de ese año. Mientras, desde que 1987 cuando empezaron a contabilizarse en la provincia los casos notificados, la población afectada por VIH suma 841 personas, mientras que otras 226 están afectadas de SIDA.

Es decir, resulta necesario aclarar que existe una diferencia entre VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) y el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida).

El estar infectado con el HIV significa que una persona ha estado expuesta al virus y que no es definitivo que vaya a desarrollar la enfermedad.

Se puede permanecer sin síntomas (Portador Asintomático), por mucho tiempo. Incluso con el avance de los nuevos tratamientos antirretrovirales se puede vivir con el HIV sin desarrollar la enfermedad. Sin embargo, sí puede transmitir la infección a otras personas.

El SIDA, en cambio, es la etapa avanzada de la infección por HIV con presencia de síntomas que se producen cuando el Sistema Inmunológico se deteriora y deja de funcionar en forma eficaz, desarrollándose enfermedades vinculadas debido a que se ha perdido la capacidad de defensa del organismo de luchar contra los distintos agentes que causan enfermedades.

Hoy en día, las estadísticas en Chubut señalan una Tasa de prevalencia de 49 casos de SIDA por cada 100 mil habitantes. La tasa VIH (asintomáticos) es de 180 por casa 100 mil habitantes. Siguiendo la línea temporal -que comienza en 1987 con los dos primeros casos notificados en la provincia- se observa un aumento del riesgo a enfermar y un estacionamiento del número de notificaciones de SIDA.

“FEMINIZACION DE LA ENFERMEDAD”

Al analizar la evolución anual por sexo, se observa una tendencia a “la feminización de la enfermedad”. El primer caso de una mujer infectada por VIH en Chubut se registró en 1988, cuando la relación hombre/mujer era de 4,60. Para 2009, la relación para los casos notificados es de 1,17 hombre/mujer.

En ese contexto, las mujeres infectadas con VIH positivo durante 2009 en la provincia representaron el 55% del total y el 45% restante corresponde a hombres. En cuanto al SIDA, el 83% de los casos son masculinos.

“El 63,5% de la población estudiada manifiestan tener una conducta heterosexual”, señala el informe de la Secretaría de Salud de la provincia.

El 9,6% de los casos reportados de hombres dijeron mantener relaciones con otros hombres. Un porcentaje importante, el 25% no fue relevado porque las fichas estaban incompletas en ese punto.

Es que si bien en Chubut, como en el resto del país, la notificación de los casos diagnosticados es obligatoria, siempre preservando la identidad del paciente, hay datos que ese paciente prefiere mantenerlo en confidencia o no revelarlo, entre ellos su condición sexual.

Asimismo, el informe anual de la Secretaría de Salud describe: “en la actualidad las notificaciones de los casos de SIDA presentan una tendencia a estacionarse, debido esto a la accesibilidad a la atención médica en toda la provincia, la aplicación de la terapia antirretroviral (gratuita por ley en todo el país) y la mejora de la calidad de vida de los pacientes infectados”, afirma el estudio realizado por el gobierno.

Jozami admite que todavía cuesta generar conciencia

Las charlas VIH SIDA en Comodoro Rivadavia comenzaron en 1991 a través de un programa municipal que se sostiene a la fecha. Sin embargo, Judith Jozami, subsecretaria de Salud de la Municipalidad, admitió que no son suficientes ya que todavía no se encuentra la forma de informar correctamente y de concientizar a la población de los factores de riesgo.

Esas charlas tienen como eje la educación sexual, considerando que el sexo es en la actualidad la principal vía de transmisión del VIH. “La persona recibe una serie de elementos informativos que van a producir algo, y ese algo será distinto para cada uno”, señaló la médica y remarcó que en la experiencia profesional se ven casos de embarazos no deseados o transmisión de enfermedades de transmisión sexual por el uso incorrecto del preservativo.

La sexualidad es tabú y por esa razón cuesta abrir el debate sobre ese tema y las enfermedades que pueden contraerse. “No vemos cambios significativos con las charlas. Lo ideal es dejar canastos de preservativos y que la gente los saque. En algún momento los va a usar, y en algún momento los van a usar bien”, afirmó Jozami.

El programa municipal de VIH-SIDA en Comodoro Rivadavia contempla tres ejes: la disposición gratuita de un laboratorio; el apoyo del paciente de escasos recursos a través de una tarjeta social, copa de leche y bonos de colectivos; y las charlas de prevención en escuelas e instituciones vecinales.

Una de las organizaciones sociales especializadas en VIH-SIDA era Kümelen, que entregaba los bonos para el transporte y algunas gestiones en cooperación con la subsecretaría de Salud. Cuando el Hospital Regional decidió dejar de pagar el alquiler de un espacio físico a la ONG, esta mermó su funcionamiento.

“Sabiendo de los beneficios que había en Comodoro, vino mucha gente de otras ciudades. Venían por Kümelen, un trabajador social los veía y los incorporábamos. Y hemos tenido casos de gente que mintió, que tenía ingresos de 8 mil pesos y quería 140 de tickets; y esto es una ayuda para el que necesita”, cuestionó Jozami.

En cuanto a los medicamentos antirretrovirales que debe tomar un paciente con VIH o SIDA, la ley establece que tiene derecho a acceso gratuito a ese tratamiento y que el mismo debe ser proporcionado por el sistema público de salud, aunque también existen casos en que las obras sociales y la medicina prepaga también se encargan de financiar dichos fármacos.

Prejuicios persistentes

Desde su experiencia médica, la subsecretaria municipal de Salud, Judith Jozami, sostiene que persisten los prejuicios de hombres y mujeres alrededor del VIH-SIDA. “La gente todavía tiene mucho miedo de hacer el análisis y de saber lo que tiene”, explicó.

Los medicamentos que integran el tratamiento se entregan a través del Hospital Regional gracias a un plan nacional. Las obras sociales también tienen sus propios programas. Sin embargo “la realidad es que a los pacientes le es menos complicado ir al hospital, desde la posibilidad de ser identificado. Muchos no quieren ir a la obra social por que pueden ser más marcados”, reveló Jozami.

Controles sanitarios

Entre los grupos que sanitariamente pueden controlarse para frenar la pandemia del VIH-SIDA son las mujeres que trabajan en whiskerías y cabarets, es decir, los espacios donde se ejerce la prostitución legalmente.

“En este grupo no tenemos positivos (casos de VIH-SIDA), a pesar de la tarea de riesgo”, sostuvo Judith Jozami, encargada de la cartera de Salud en Comodoro Rivadavia. Sin embargo, la funcionaria reconoce que el problema está en los denominados “departamentos vip” y la oferta sexual callejera, donde el control es más difícil. La fortaleza de la industria petrolera y actividades económicas conexas trajo consigo el aumento de la prostitución. Y en opinión de Jozami, es necesario abrir la discusión al interior de las empresas y los sindicatos por el riesgo que significan las relaciones sexuales sin protección tanto por el VIH-SIDA como por otras enfermedades.

“Si bien se prioriza al joven (en los programas de prevención y concientización), sabemos que la persona que está en edad activa laboral existen riesgos, es una población a impactar que a veces es difícil de acceder por volumen o por sus propio”, analizó la médica.

“Las empresas petroleras han trabajado más con las adicciones en programas de prevención, por el fuerte componente que tienen hacia adentro de las empresas. El gremio de petroleros pidió capacitaciones, y desde una empresa crearon un equipo técnico de apoyo a la familia y al empleado”, confió.

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