Como viene la mano. Perspectivas electorales y Reforma Política en Escobar

Un análisis del probable curso político para este año y medio que se viene.
Con el grabador más cercano a más de un kilómetro, un funcionario que tuvo activa participación en la elaboración de la Reforma Política reconoció ante el cronista que “No sabemos como va a influir la reforma en el panorama electoral sencillamente porque todavía la ley no fue reglamentada, recién lo sería después de septiembre”, con la obvia intención de favorecer a los propios y aliados y poner obstáculos al adversario.

El Peronismo a nivel nacional se encuentra fracturado, en principio insalvablemente, entre dos modelos antagónicos, el desarrollismo kirchnerista, aliado a los países amigos emergentes, y el neoliberalismo del Duhaldismo y el Menemismo residuales, que propugna el alineamiento detrás de Estados Unidos y el modelo conservador agroexportador y desindustrializante.

La estrategia del gobierno es la de incorporar la mayor cantidad de peronistas heridos para disputar la interna, tratando de aislar lo más posible a cualquier variante pejotista disidente, y ya Felipe Solá advirtió que no competiría contra Kirchner por dentro del partido. Duhalde carece de fuerza para armar una lista competitiva a nivel provincial, y no se sabe si De Narváez es peronista o no.

Pero a nivel distrital los concejales peronistas disidentes en el orden nacional no lo son en relación a Sandro Guzmán, por lo tanto, a la hora de los bifes, difícilmente se manden a enfrentar al intendente en una interna, salvo que el propio jefe les de el visto bueno.

Por lo tanto hoy el panorama electoral se presenta con un PJ unido detrás de la candidatura que el gobierno nacional y el provincial decidan, y la oposición dividida; las boletas que en la última elección salieron segunda y tercera desaparecerán entre la incorporación al PJ y la opción hoy todavía indeterminada de De Narváez.

Miguel Jobe quedará como la opción Pro junto a Macri, que poco probablemente se anime a disputar la presidencia debilitando a su estratégico dominio en la capital argentina.

El Acuerdo Cívico y Social, que fue dividido en varios pedazos en la elección legislativa del 2009, tiene posibilidades de unificarse detrás de la candidatura presidencial de Ricardo Alfonsín, y la de gobernador de Gustavo Posse o Margarita Stolbizer, pero al revés de lo que ocurre en el Peronismo local, que no presenta una gran oposición a Guzmán, en el ACyS hay reyertas locales entre distintas individualidades, dos variantes del GEN, un “Lilismo” debilitado, poca sintonía entre Roberto Costa y Gilda Giordano, aunque con una buena noticia como es la presidencia del comité en manos de Daniel Alfaro, una persona con prestigio suficiente para unir a los pedazos rotos.

Si el Pan Radicalismo se une a nivel nacional y provincial, si presenta una candidatura sólida en Escobar, puede convertirse en la fuerza más importante de la oposición localmente.

El espacio de centro-izquierda todavía no logra hacer pié en Escobar, existen intentos para formar núcleos vinculados a Sabbatella y a “Pino” Solanas, en el primero de los casos, desde su pequeñez, pero también desde su militancia palpable, trabajan los socialistas y los comunistas, en el segundo caso, está Libres del Sur, pero todas estas fuerzas, muy dispersas, difícilmente logren unificarse y harán lo que se les ordene desde arriba sus correspondientes estructuras, repitiendo un error recurrente del débil progresismo escobarense como es el de atarse a lo que se hace en las cúpulas y no crecer territorialmente con una política que privilegie lo local.

Si la elección fuera hoy, la ciudadanía debería optar para elegir al intendente entre Sandro Guzmán por el PJ, Miguel Jobe por el Pro, Daniel Alfaro por el ACyS, el ex concejal de Maquinista Savio Jorge Derra por Nuevo Encuentro, alguien todavía no determinado, pero podría ser Aaron Oclander por Proyecto Sur, con la duda acerca de lo que vaya a ser el Denarvaísmo y la realidad del Pattismo, que seguramente llegará al 2011 con su jefe político condenado por el Tribunal que preside la jueza Larrandart.

Pero la elección no es hoy, falta un año y medio, y no estaría mal soñar con una interna Pan Peronista y otra Pan Radical con dos o tres candidatos por cada lado, y hasta una sola interna del progresismo que defina entre distintos proyectos, con el solo antecedente de una interna abierta realizada a nivel local y nacional por Izquierda Unida en el año 1989, que en Escobar ganó el Movimiento al Socialismo frente al Partido Comunista.

La modalidad de las internas abiertas, tradicional en Uruguay y que favorece la existencia del Frente Amplio como variante unificada del progresismo, salvo en Santa Fé, se pretende imponer a escala nacional por partidos que se llenan la boca hablando de democracia y no la ejercen, incluso impiden ejercerla dentro de sus propias organizaciones, por eso se debe festejar la elección interna para autoridades realizada recientemente por el Radicalismo como un buen ejercicio democrático

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