"Hace más de 30 años que soy peronista y bonaerense con todo lo que eso implica, y por eso mi compromiso con el kirchnerismo porque el kirchnerismo representa aquellos sueños que teníamos cuando nos iniciamos en la política".
¿Cuál es la distancia entre aquel sistema educativo que le tocó administrar en 2001 y éste que deja?
"Aquel sistema estalló con la crisis. Tenía muchos problemas: gran dificultad de inicio de clase, problemas de infraestructura muy serios. Teníamos 1.200 escuelas donde no se podía empezar las clases. Gran problemática de nombramientos docentes. Una inmensa necesidad de que la escuela cubriera necesidades más allá de lo educativo, empezando por las alimentarias. Un gran deterioro de la profesionalidad docente a partir de bajísimos salarios y desvalorización de la profesión. Con un alto porcentaje de chicos afuera del sistema. Si tuviese que rescatar dos cosas mencionaría los dos grandes temas a los que me dediqué mucho: la infraestructura, la profesionalidad y los salarios docentes y, por supuesto, la calidad de la educación".
Durante su gestión se produjo el regreso al sistema clásico de 6 años de primario y secundaria convencional. ¿Sigue pensando que éste es mejor?
"Sí, sin duda. Yo eso lo pensaba antes, cuando se aplicaba la Ley Federal de Educación y los profesores veíamos que el Polimodal era un gran deterioro de la escuela secundaria. En seis años reconstruimos la Secundaria y va a llevar un tiempo consolidarla, que es la gran tarea que viene ahora pero se hizo sin conflicto y con un acuerdo 'histórico con los gremios de no tomar ninguna medida que perjudicara la tradición de las instituciones y la situación de los docentes".
¿La escuela sigue siendo el lugar adonde los chicos van a comer?
"Cada vez menos porque cada vez hay más posibilidades de que coman en sus casas. Pero vamos hacia una etapa en que los comedores empiezan a ser importantes no tanto para dar de comer sino para dar un servicio para los que vuelven a la tarde porque sus padres trabajan. De todas maneras el comedor es una institución que a futuro estamos en condiciones de repensarla pero en la crisis no estábamos en esas condiciones". A diez años de la crisis pareciera que se va dejando un sistema educativo con dos grandes ejes de discusión. Uno es la calidad educativa.
¿Cómo la calificaría?
"Hoy como profesor le pongo 5 puntos y progresando. La calidad educativa es un tema que hoy discute la sociedad a través de los medios masivos y una preocupación de organizaciones vinculadas al empresariado. Nosotros decimos bienvenidos a una discusión que tenemos hace 30 años.No nos hemos ocupado de la calidad educativa recién ahora".
¿Qué nivel de deserción hay en el secundario?
"Entre el 10 y 11%. Hay muchas cosas para ver sobre deserción, pero tenemos un gran desafío que es bajar la repitencia en primaria, tener egresados con buen aprendizaje en escritura y lectura y bajar la deserción en secundaria".
El otro gran eje es el la violencia entre chicos y sobre los docentes...
"Educamos en una sociedad que ha cambiado tan profundamente sus pautas culturales que la escuela al abrir sus puertas a todos recibe las contradicciones de esa sociedad. Lo que hoy pasa en la sociedad pasa dentro de la escuela. Yo siempre digo y me quiero ir de la gestión diciendo que en la escuela pasan mejores cosas que afuera de la escuela. En la escuela hay menos violencia, hay más solidaridad, más disciplina, más organización que afuera de la escuela. Los chicos están en la escuela 4 horas y muchas más fuera de ella, donde la violencia es cotidiana, desde la violencia en el tránsito hasta en la casa, el barrio".
¿Hay una pérdida de autoridad del docente o sólo es un cambio en lo que esa autoridad implica?
"Hay una relación distinta. La autoridad se ejerce diferente con relación a años atrás. De todos modos, cuando uno entra a una escuela donde hay un muy buen director se nota en la disciplina. Eso no significa que uno desconozca que hay temas que rebalsan a los buenos docentes. Hay una crisis de la familia que también debemos mirar".
¿Se sintió alguna vez un "ministro K" en un gobierno no kirchnerista?
"No tengo ninguna duda se que Scioli es uno de los hombres principales de este proyecto. Fue vicepresidente de Kirchner y el gobernador que tanto Néstor y Cristina apoyaron en 2007 y en 2011. Hacer otra interpretación es forzada o buscar en matices personales grietas políticas donde no las hay. Nunca me sentí un rebelde por defender este proyecto, sino que busqué ser coherente".

Comentá la nota