Neuquén> Sobre la meseta el frío cala los huesos y algunas familias -como los Rodríguez- se ganan unos pesos repartiendo leña embolsada a los domicilios de los ocasionales clientes, distantes a unos kilómetros.Quienes se dedican a esto cargan sus camionetas y se trasladan hacia la zona de chacras, donde reciben lo que desmontaron por el trabajo y luego transforman en pequeños troncos que son embolsados.
“Con esto apenas puedo mantener a mis ocho hijos. Es muy duro, pero al menos alcanzo a llevar un plato caliente para todos”, asiente un hombre luego de una ardua jornada.
Un bin de manzano le cuesta a una familia unos 130 pesos y uno de álamo 95 pesos. Una bolsa de leña no dura más de dos días para calefaccionarse sino se complementa con alguna garrafa para cocinar.
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