El Comité Nacional de la UCR se convirtió en una picadora de dirigentes mendocinos

El Comité Nacional de la UCR se convirtió en una picadora de dirigentes mendocinos
Presidir el órgano partidario fue yeta para Roberto Iglesias, Julio Cobos y, ahora, para Ernesto Sanz. Los tres llegaron con gloria y salieron con la cabeza baja.
El Comité Nacional de la UCR se transformó en una picadora de dirigentes mendocinos. La última víctima de ese origen del órgano de poder del partido centenario fue el senador nacional Ernesto Sanz, quien debió abdicar en la conducción debido al proceso que llevó al partido al resultado del domingo.

Pero antes que el sanrafaelino, los ex gobernadores Roberto Iglesias y Julio Cobos conocieron en acción las cortaderas afiladas del órgano partidario. El vicepresidente será representante del radicalismo local en el Comité Nacional, desde donde se orquestó el armado electoral partidario de una forma calculada para que Cobos no llegara como candidato de la UCR al 23 de octubre.

El intendente de la Capital, Víctor Fayad, es uno de los radicales que mayor repercusión nacional alcanzó al ganar su comuna, por anticipado al Cristinazo. Se cansó de criticar al Comité Nacional por la estrategia elegida, casi tanto como al órgano Provincial. Es uno de los mendocinos que puede levantar la voz en el órgano en el debate de la nueva conducción y los lineamientos partidarios para remontar la paliza que le asestó el Gobierno el domingo.

El desempeño electoral del radicalismo desde 1999 en Mendoza fue mejor que en casi todas las provincias y eso permitió que dos dirigentes locales condujeran el partido nacional y que el otro ocasionara el último cisma en la UCR para ser vicepresidente del peronismo, para luego volver a las fuentes a ser absorbido por las heridas que nunca terminaron de cicatriza

Iglesias se quedó con la conducción del Comité Radical nacional después de hacer ganar a Cobos la gobernación de Mendoza, en octubre de 2003, y emigrar al Congreso como diputado. Y voló de un plumazo cuando perdió la pelea interna con los mismos protagonistas que complicaron a Sanz, después de cerrarle el camino presidencial a Cobos.

El ex gobernador de Chaco, Ángel Rosas, le entregó el Comité Nacional arrasado por el efecto De la Rúa a Iglesias, quien lo reconvirtió en antikirchnerista antes de perderlo en manos del jujeño Gerardo Morales, quien desde su banca del Senado nunca dejó de influir en el órgano partidario desde la salida del chaqueño de la conducción. Condicionó a Iglesias antes de sucederlo.

También Rosas y Morales fueron protagonistas de los golpes que recibieron Sanz y Cobos del Comité Nacional. Al vicepresidente le cerraron todos los caminos partidarios para competir por la presidencia y fueron los responsables del nombramiento de Ricardo Alfonsín como postulante radical.

Sanz fue parte de la sociedad interna, con Morales y Rosas, que controló el partido desde las épocas de Iglesias como titular formal de la agrupación. Pero el sanrafaelino se separó de sus socios para encarar su propia pre candidatura, enfrentando a Alfonsín. Ni siquiera llegó a la interna, se tuvo que bajar porque no tenía chances de conseguir los votos, pero minó su liderazgo partidario para siempre.

“Hoy estoy en una etapa de reflexión en mi rol de presidente de un partido político que ha tenido un fuerte fracaso, no estoy en condiciones de mirar mi futuro personal. En todo caso me quiero hacer cargo de mi responsabilidad hoy, daré un paso al costado para que venga nueva gente”, concluyó Sanz una entrevista con radio Nihuil, cuando le consultaron si pensaba que iba a tener otra oportunidad de ser candidato a presidente.

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